Muchas veces he dicho que el dinero no es un fin en sí mismo. Es un medio que nos da la posibilidad de tener una mejor calidad de vida y de alcanzar algunos objetivos que tienen un costo monetario.

En este sentido, siempre he insistido en que el aspecto más importante y fundamental para tener una vida financieramente sana es saber qué es lo que en verdad queremos lograr en la vida.

TODO EMPIEZA CON UN SUEÑO

Todos los seres humanos hemos tenido un sueño, una ilusión. Y eso se transforma en una meta que, aunque en un principio pueda parecer inalcanzable, nos acerca a lo que de verdad queremos lograr en la vida.

Saberlo, tener claro cuál es la meta a la que deseamos llegar, es el primer paso para alcanzarlos.

LOS DESEOS NOS PUEDEN ALEJAR DE NUESTROS SUEÑOS

Las personas también tenemos deseos que, aunque pueden ser pasajeros, muchas veces dejamos que nos controlen.

Claro, todos queremos comprarnos la nueva pantalla en 3D que acaba de salir y además está en oferta. En la tienda vimos unos zapatos preciosos que se verían muy bien envolviendo nuestros pies, sin lugar a dudas.

La nueva iPad está fenomenal y tenemos que ver cómo la podemos comprar, sentir su pantalla con nuestros dedos. Y el supercoche que se acaba de comprar mi vecino ¡qué decir!: es el auto de mis sueños, de mi vida.

La publicidad está encaminada a lograr que deseemos muchas de estas cosas. Que queramos tenerlas, poseerlas.

Primero se despiertan nuestros sentidos y posteriormente se nos presentan como ofertas únicas que no podemos dejar pasar: aparentes descuentos, mensualidades sin intereses o pagos congelados, entre otros.

Desde luego: surte sus efectos en todos nosotros.

Casi no hay nadie que se salve. La verdad es que también quisiera tener alguno de estos objetos. Y claro: si me esforzara, me apretara el cinturón y sacrificara otras cosas, quizá podría obtener algunos de ellos. Sólo así lo lograría.

Si sacrificara otras cosas. Es decir: si pospusiera mis sueños, pensando en que son imposibles de lograr o que todavía tendré tiempo para lograrlos. Queremos todas estas cosas, yo también las quiero. Pero no representan lo que verdaderamente queremos lograr o alcanzar en nuestra vida. No son cosas primordiales, vitales para nuestro fin.

Por el contrario, estos deseos sólo lograrán distraer nuestra atención y nos pueden alejar de nuestros sueños, que son el verdadero fin. Por eso es tan importante tener muy claro qué es lo que en verdad queremos lograr.

VALORES Y VISIÓN DE FUTURO

Por increíble que parezca, la mayoría de las personas no sabe qué es lo que quieren lograr en la vida. Algunos quieren ser felices, pero no tienen idea de qué es lo que significa para ellos la felicidad. No tienen noción de ello, es la realidad.

¿Implica tener todo ?lo que deseamos?

Creo que no: va mucho más allá de querer lo último en tecnología o estar a la moda. Una forma de saberlo es mirando hacia dentro de nosotros mismos (no hacia afuera que es a lo que estamos acostumbrados).

Determinar nuestros valores más profundos, porque éstos son los que en verdad nos dicen qué es lo que de verdad nos importa, lo que queremos.

Construir con ellos, con nuestros valores, una visión de futuro que representa un ideal: la fuerza que moverá nuestra vida hacia adelante. Que representa eso que de verdad queremos alcanzar, que es el sueño de cada persona.

*Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com y a escribirme por Twitter: @planea_finanzas.

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