El de 1994 fue un año de elecciones presidenciales en México consideradas hasta ese entonces las más transparentes del país y las primeras con observadores internacionales.

El candidato presidencial del PRI, favorito para ocupar el cargo como Ejecutivo federal, Luis Donaldo Colosio, fue asesinado en marzo. Y unos meses antes, en enero, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional inició una rebelión armada en Chiapas.

Como consecuencia del nerviosismo que esto generó, los inversionistas que habían comprado tesobonos, instrumentos de deuda emitidos por el gobierno federal pagaderos en dólares, comenzaron a hacer ventas de pánico de sus títulos y a llevarse sus inversiones fuera del país. México, para ellos, era un peligro.

Así, a finales de ese año hubo una salida masiva de capitales de inversionistas nacionales y extranjeros, motivados también por la incertidumbre de la llegada de una nueva administración, exponen Humberto Banda y Susana Chacón, investigadores del ITESM en el documento La teoría del portafolio aplicada a la crisis mexicana de 1994 .

En diciembre de ese año ocurrió la devaluación del peso y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) terminó con rendimientos negativos de 8.7% en pesos y 44% en dólares, según datos de Monex Grupo Financiero.

Casos como el anterior son testimonio de que el clima político de un país sí influye en las estrategias financieras de los inversionistas que se sienten en peligro.

¿Usted es inversionista y quiere saber si las elecciones del 2012 son razón suficiente como para anticiparse y cambiar de estrategia de inversión? Los expertos le responden: no.

El clima político para este 2012 no luce tan amenazador y todo parece indicar que los mercados financieros responderán en mayor medida a la evolución de los eventos político-económicos internacionales, dijo Carlos Ponce, director de Análisis y Estrategia Bursátil de Grupo Financiero Ve Por Más.

¿ENTONCES NO HAY RIESGO?

Es un escenario muy remoto, afirman los expertos. Se espera que las tasas de interés, el tipo de cambio y el Índice de Precios y Cotizaciones de la BMV mantengan su rumbo, coincidió Alejandro Díaz, gerente de Portafolios y Asset Allocation de Skandia.

Lo mejor es que conserve sus inversiones en los instrumentos, plazos (corto, mediano o largo) y el perfil de inversionista que se haya fijado desde un principio, de acuerdo con su tolerancia al riesgo, recomendó Arturo Dorantes, subdirector comercial de la distribuidora de fondos de inversión Allianz Fóndika.

TASAS DE INTERÉS:

Si usted tiene sus inversiones en Cetes o bonos y conserva los títulos hasta su vencimiento, el rendimiento que recibirá al final de periodo será el pactado, aunque las tasas de interés suban o bajen.

Este factor también se relaciona con créditos a tasa variable como tarjetas o algunos créditos empresariales. Si las tasas subieran, el costo de su financiamiento también lo haría. Aunque los expertos descartan la posibilidad.

TIPO DE CAMBIO:

Actualmente existen productos como algunos seguros educativos que se pagan en dólares. Si hubiera una caída en el tipo de cambio, sus aportaciones mensuales tendrían que ser mayores.

Especialistas afirman que la divisa seguirá con su rumbo, con cierta volatilidad que responde a noticias internacionales.

BMV:

Según un análisis realizado por Monex, este año es estadísticamente más probable que la BMV tenga resultados positivos, impulsado por: 1) un mayor gasto gubernamental que caracteriza a los últimos años de gobierno y 2) la expectativa de resultados positivos en los mercados de EU.

ilse.santarita@eleconomista.mx