¿Alguna vez has pensado lo importante que puede ser el ahorro en nuestras vidas? ¿Sabes en qué momento empezar o con que cantidad? ¿Te has puesto a pensar qué pasaría con nosotros, con nuestra familia y con la sociedad en general si no ahorráramos?

Éstas son algunas de las preguntas que los jóvenes deberían hacerse para fortalecer su cultura de ahorro.

Hoy en día, según un estudio realizado por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) a finales del 2008, 84% de los mexicanos no ahorraba por una enorme falta de educación financiera, falta de comunicación sobre el tema y la aparente falta de ingresos.

A mis 24 años, me doy cuenta de que he tenido la suerte de tener unos padres que me enseñaron el primer paso para un buen ahorro: la alcancía.

De cada domingo, debía depositar una parte (podía ser cualquier cantidad, por muy pequeña que fuera). Cuando se llenaba, por fin podíamos llevar mis ahorros al banco o simplemente comprar algo y sentir que lo había pagado yo.

Con el paso de los años, mi hábito de ahorro ha madurado conmigo y ya no sólo uso un cochinito para ahorrar, sino que también he descubierto que existen diferentes tipos de instrumentos de inversión, como cuentas de cheques, pagarés, instrumentos gubernamentales, fondos de inversión, entre otros.

Ahorro de corto plazo ?vs largo plazo

El ejercicio de meter el dinero a la alcancía es el tipo de ahorro a corto plazo que sólo satisface las necesidades del momento, pero no las de largo plazo, las cuales son las que tienen un impacto mayor en nosotros y en la sociedad, ya que entre más generosa sea la inversión a largo plazo, ese dinero puede ayudar dentro de la sociedad a financiar proyectos como: carreteras, edificios, hospitales, etcétera.

A nivel general, eso se traduce en más empleos y consumo y, en lo individual, se traduce en cumplir nuestros sueños o metas en la vida como un viaje, un automóvil, inclusive para continuar con nuestros estudios.

Los jóvenes tenemos el poder de implementar y desarrollar la cultura del ahorro en nuestro país, la cual es casi nula.

Por ejemplo, cifras divulgadas por la Condusef revelan que en los países de Latinoamérica las personas ahorran casi 16% de sus ingresos.

Una forma para iniciar el camino del ahorro es destinar mínimo 10% de nuestro salario o bien, abrir una cuenta en un banco que te genere un rendimiento, quizás invertir en instrumentos financieros, entre otros.

Debes saber que no necesitas contar con ingresos altos para ahorrar, el fin es ahorrar las cantidades necesarias que puedas administrar para que eventualmente puedas adquirir bienes de consumo o invertirlos a mayores plazos.

Por último, dos razones por las que el ahorro es importante son:

1. Para crear un patrimonio y así, cuando decidas tener una familia, puedas tener la solvencia económica para brindarle educación, transporte, diversión y todo lo necesario para una vida sólida.

2. Otro punto, igual de relevante, es que el ahorro es importante para poder enfrentar las necesidades de nuestra vejez.

*La autora es Analyst Middle Office de Derivados y ETF’s/BBVA Bancomer Asset Management-Fiduciario.

guillermina.ugarte@bbva.com