Tan importante como conocer lo que se cubre en las pólizas de seguro de auto es saber muy bien lo que se excluye, por las diferentes interpretaciones que se le pueden dar a los textos. Recordemos que la póliza es un contrato, por lo que conocer sus términos es una de nuestras obligaciones como asegurados.

Exclusiones

Las principales exclusiones de las pólizas de automóvil son las siguientes:

1. Guerra y/o guerra civil, insurrección, rebelión, subversión. Esta exclusión se considera en todas las pólizas de automóviles, debido a que en estas condiciones extraordinarias sería muy factible que muchos vehículos asegurados se dañaran, causando una importante desviación en la siniestralidad.

2. Pérdidas o daños a consecuencia de expropiación del vehículo o confiscación por parte de las autoridades legalmente reconocidas, con motivo de sus funciones.

3. Pérdidas y/o daños a consecuencia directa de cualquier servicio militar.

4. Cualquier daño que sufra el conductor por la privación del uso del vehículo.

5. Pérdidas o daños sufridos por transitar en caminos que se encuentren en condiciones intransitables.

6. Pérdidas o daños que sufra o cause el vehículo asegurado cuando el conductor no cuente con licencia o permiso de conducir expedido por la autoridad competente o cuando no sea del tipo requerido para conducir el vehículo asegurado. Es importante mencionar que por lo general no se menciona que la licencia o permiso deba estar vigente, por lo que a menos de que la póliza lo especifique, no le podrán negar ninguna indemnización por ese motivo.

7. Cuando exista agravación del riesgo, dolo o mala fe del asegurado o cuando los datos del vehículo no coincidan con los que están especificados en la carátula de la póliza.

Sumas aseguradas ?e indemnización

Generalmente, las pólizas de automóvil cubren los vehículos a valor comercial, es decir, al valor de venta al público que tengan en el mercado al momento del siniestro. Este valor se toma de fuentes de información diversas, siendo las más comunes la Autométrica o la guía EBC, también conocida como el Libro Azul.

Es importante considerar que los datos de estas guías representan un promedio de la tendencia de los precios de mercado, y frecuentemente no corresponden con el valor que uno, de manera subjetiva, le da a su automóvil. Por ello, muchas veces, y dependiendo de la antigüedad del automóvil, es posible negociar valores acordados con las aseguradoras, aunque siempre dentro de los rangos que se manejen en el mercado.

Asimismo, en automóviles nuevos, por lo general se respeta el valor factura durante los seis primeros meses o el primer año de vigencia de la póliza, dependiendo de cada compañía de seguros.

Respecto de las coberturas que requieren sumas aseguradas por separado, como la responsabilidad civil, gastos médicos a ocupantes y asistencia legal o fianza garantizada, las aseguradoras suelen manejar paquetes definidos, que en ocasiones pueden ampliarse de acuerdo con las necesidades de cada cliente.

¿Pérdida total ?o pérdida parcial?

Muchas aseguradoras consideran que cuando el monto del daño causado al vehículo asegurado es superior a 70% de su valor, de acuerdo con el avalúo realizado o validado por la compañía, se considerará pérdida total y por lo tanto se indemnizará el total de la suma asegurada al momento del siniestro, menos el deducible correspondiente.

Si, por el contrario, el daño es menor, ?se pagarán las reparaciones necesarias para que el automóvil quede en las mismas condiciones que tenía al momento del siniestro, después de descontar el deducible correspondiente.

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