Para hacer crecer su dinero no es necesario tener un gran capital ni ser un experto en finanzas. Hoy, los pequeños y medianos ahorradores también pueden acceder a muchísimos tipos de instrumentos a través de los llamados fondos de inversión.

Los fondos son una sociedad formada por un gran número de inversionistas que reúnen su capital en un solo lugar para comprar un mayor volumen de instrumentos de los que lograrían adquirir de forma individual , explicaron especialistas de GBM Casa de Bolsa.

Es decir, muchos ahorradores conjuntan su dinero y adquieren una canasta de instrumentos más robusta de la que podrían lograr solos y, por lo tanto, eso genera mejores rendimientos para todos.

Los especialistas reconocen dos principales clasificaciones de fondos, los de deuda y los de renta variable.

1.- ¿Qué es un fondo de deuda?

Los fondos de deuda se refieren a que el inversionista presta su dinero al gobierno mexicano, de otros países o a empresas privadas, a cambio de que al término de un plazo la entidad regrese el capital más un rendimiento.

De esta manera, las entidades reciben financiamiento y usted obtiene un premio por ese préstamo.

Al adquirir deuda de empresas o del gobierno, tanto el plazo como la rentabilidad están definidos de antemano y hay menores riesgos de incurrir en pérdidas, aunque las ganancias serán moderadas. Por ejemplo, el año pasado la farmacéutica mexicana Landsteiner Scientific colocó certificados de deuda por los que pagaría al cabo de 83 días una tasa de 7.25 por ciento.

Este tipo de fondos son ideales para los más conservadores y con una gran aversión al riesgo, ya que tienen la certeza de que no caerán en pérdidas y que pueden disponer de sus recursos en diferentes periodos y bajo diferentes modalidades, dependiendo del fondo.

2.- ¿Qué es un fondo de renta variable?

Estos fondos invierten principalmente en acciones de empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. Cuando una persona invierte en acciones, quiere decir que se vuelve socio de la empresa.

Invertir en la Bolsa implica riesgos. Los rendimientos fluctuarán a lo largo del periodo que se decida mantener la inversión (de ahí que se le llame renta variable), ya sea por las perspectivas sobre las empresas o por motivos como la crisis europea a lo largo del último año.

Supongamos que el 31 de diciembre del 2010 decidió invertir su capital en acciones de Elektra, que aquel día costaban 521 pesos cada una. Si decidió mantener en su poder los títulos a lo largo del año, en abril la firma le habría pagado utilidades por 1.80 pesos por acción y al cierre del año, al decidir vender sus acciones, habría ganado 16% por cada una, a lo que se llama ganancia de capital. Si hubiera comprado acciones de la desarrolladora de vivienda GEO, cuyas acciones valían 45.28 pesos al cierre del 2010, habría perdido 66% por cada acción.

Invertir en renta variable es recomendado por las operadoras a los inversionistas dispuestos a asumir mayores riesgos y permanecer en el mediano plazo, esto es, por más de dos años.

3.- ¿Cuánto dinero necesito para entrar?

Los montos mínimos para entrar a un fondo van de 10,000 hasta 50,000 pesos. Operadores de fondo como GBM y Allianz Fóndika recomiendan identificar sus necesidades de inversión y la estructura de su plan financiero de acuerdo a su edad, situación financiera, planes y necesidades.

Quien invierte en un fondo no necesita vastos conocimientos sobre lo que acontece en los mercados financieros, ya que la operadora del fondo cuenta con expertos que buscan minimizar los riesgos al diversificar la inversión en varias acciones o instrumentos, ya que al invertir en una sola empresa o instrumento se pude incurrir no sólo en fuertes ganancias sino también pérdidas.

ana.valle@eleconomista.mx