Dos de cada 10 personas que contratan una empresa llegan por medio de redes sociales, tendencia que crece a pasos agigantados debido a que las áreas de recursos humanos y selección están adecuándose a las nuevas tecnologías.

La directora corporativa de Comunicación de trabajando.com México, Margarita Chico, explicó que esta tendencia genera nuevas carreras y puestos de trabajo en las empresas enfocadas al manejo de las plataformas, pues 92% de las compañías mexicanas ya cuenta con Facebook y 86% tiene Twitter.

De cada 100 personas que contrata una organización, 20% podría llegar proveniente de redes sociales; hace cinco años no teníamos nada, ha crecido a velocidades asombrosas, con un porcentaje, respecto del año pasado, de casi 50% , dijo a Notimex.

Anteriormente, las empresas de reclutamiento acudían a bolsas de trabajo de universidades, en línea o a head hunters, y actualmente se puede consultar una red social profesional como LinkedIn y ahí puedes obtener candidatos .

Cuando una empresa coloca una vacante en su red social, llegan candidatos más rápido que cualquier tipo de procedimiento, reclutamiento y selección tradicional, además de que las pruebas psicométricas ya están en línea, así que ya pasó de moda esto de llegar con un fólder a recursos humanos y pedir trabajo , argumentó.

Las redes sociales son utilizadas también para contratar o para saber un poco más de los aspirantes a un puesto de trabajo.

El director general de trabajando.com, Marco Planells, comentó que las empresas recurren a las redes sociales para hacer un análisis del candidato a contratar, para conocer la imagen informal, su forma de relacionarse, contactos, número de seguidores, lenguaje, entre otros elementos.

Es una excelente herramienta tanto para reclutar como para mejorar a las organizaciones porque permite conocer más al candidato, y en muchas ocasiones se conocen los talentos y habilidades de las personas por medio de red, que tradicionalmente no muestran.

Sin embargo, advierte, esto también exige a las compañías mejores prácticas, porque muchos de los empleados cuentan con acceso a dichas redes y cualquier experiencia negativa sobre la empresa la comparten con miles de personas, lo cual podría afectar la imagen de la organización.