En varios lugares del planeta, las velas, linternas, cerillos y las pilas se han agotado ante los rumores sobre el fin del mundo que, según las predicciones, ocurrirá el 21 de diciembre.

Debido a la profecía (que ha sido alimentada con historias esotéricas) se han registrado casos, principalmente en China, de ciudadanos que toman medidas drásticas para el Apocalipsis: venden sus pertenencias, vacían los supermercados comprando víveres, usan sus ahorros para viajar por el mundo o para construir búnkeres, piden préstamos o sobregiran sus tarjetas de crédito.

Ése es el caso de una mujer de 54 años de nacionalidad china que, pese a la oposición de su marido, vendió su vivienda y donó lo obtenido a la caridad, según lo documentado por una agencia internacional de noticias.

En México, no se sabe de casos parecidos, pero si usted está pensando gastarse todo el aguinaldo este fin de semana por si las dudas, los psicólogos le hablan para evitar que tome una mala decisión respecto de su patrimonio.

El fin del mundo puede tener muchas formas para cada persona. Para muchos puede venir en forma de una enfermedad incurable, por ejemplo, lo que las lleva a tomar decisiones impulsivas , dijo Claudia Sotelo, directora del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia.

En estos casos donde hay un evento desfavorable anunciado, las personas son más propensas a tomar decisiones irracionales con su dinero, coincidió Raúl Martínez Solares, especialista en Economía Conductual y director general de Mexicana de Becas, fondo de ahorro educativo.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que, ante una situación difícil, una decisión personal puede afectar el patrimonio de toda la familia.

Hay personas que, cuando se les detecta una enfermedad terminal, lejos de gastarse el dinero, se preocupan más por poner en orden su situación financiera para no arriesgar la estabilidad de los otros , expuso Martínez Solares.

¿Y SI NO PASA NADA?

Científicos de la NASA insisten en que no hay evidencia de amenaza para la humanidad. Por lo menos no en varios miles de millones de años.

Bajo ese argumento, en caso de que no ocurriera la catástrofe, sería peor sobrevivir con deudas impagables, sin ahorros, sin vivienda o sin trabajo, coincidieron los expertos.

Por ello, lo mejor es cuidar nuestro patrimonio como lo hemos hecho hasta ahora , sugirió Claudia Sotelo.

Eso no significa que no puedan pasársela bien durante estas fechas, como ya estaba previsto; es decir, con un presupuesto y sin excesos.

Malke Aronovich, psicoterapeuta, afirma que las personas más propensas a tomar decisiones impulsivas de este tipo son aquellas con un perfil ansioso o depresivo.

Si usted o algún familiar está excesivamente preocupado, provocado por la noticia del fin del mundo u otra mala noticia, lo mejor es buscar ayuda profesional, sugirió la especialista.

Cinco razones para cuidar su patrimonio hasta el final

Especialistas recomiendan cuidar su patrimonio como lo ha hecho hasta ahora. Puede darse sus gustitos en esta temporada, como ya lo había planeado: con un presupuesto y sin derrochar.

  1. Todos los argumentos científicos niegan la profecía. Ésta ha sido ampliamente aderezada con historias esotéricas.
  2. Pedir préstamos con la expectativa de no pagarlos sería perjudicial para usted. Será peor sobrevivir con una deuda impagable.
  3. Si vende de forma intempestiva alguna propiedad, existe un alto riesgo de que obtenga un monto menor al valor real del inmueble.
  4. Sacar su dinero del banco no es una opción. Si el cataclismo ocurriera, ¿de qué le van a servir los billetes en la mano? Lo primero que desaparecería son los patrones económicos, afirman los especialistas.
  5. Ante una mala noticia, si quiere vivir la vida loca con sus ahorros, piénselo dos veces, pues la estabilidad familiar podría ser vulnerada.

ilse.santarita@eleconomista.mx