En México, el mercado automotriz tiene una concepción de “lujo” problemático. Un quemacocos, un motor más potente, una transmisión automática y acabados brillantes pueden entenderse como parte del equipamiento por el cual se deba pagar un precio extra, por encima del precio del modelo base de un auto. El problema se presenta cuando los elementos básicos de seguridad de un auto entran bajo el concepto de “equipamiento extra”. Así, frenos ABS, Control Electrónico de Estabilidad y bolsas de aire, elementos que en conjunto aumentan las posibilidades de sobrevivir a un siniestro, ponen al comprador mexicano ante la disyuntiva de hacerse de un automóvil con el que su vida corre un alto riesgo pero que está dentro de su presupuesto, o pagar un extra por viajar seguro. El “lujo” así significa pagar por asegurar el conservar la vida y/o la integridad.

Las armadoras en México tienen un doble estándar. El 80% de la producción de autos en el país cuentan con las tecnologías más recientes en cuestión de seguridad, producción que en su mayoría se destina a los mercados de Estados Unidos, Canadá y Europa. Al mercado mexicano destinan modelos que no están equipados con las medidas de seguridad que en países industrializados se consideran como básicas.

Las autoridades en México van en el lugar del copiloto de las armadoras automotrices. La NOM-194-SCFI-2015 establece los dispositivos de seguridad esenciales con los que deben estar equipados los vehículos nuevos que se vendan en el país. Los elementos de seguridad activa y pasiva considerados en la norma no incluyen algunos de los requeridos en los estándares de seguridad básicos de países con las regulaciones más avanzadas en la materia.

El Control Electrónico de Estabilidad (ESC, por sus siglas en inglés), elemento de seguridad activa, evita cerca de 80% de los posibles accidentes por derrape, según el Comisariado Europeo del Automóvil. Desde el 2014, todos los coches comercializados en Europa deben estar equipados con este sistema, que evita mediante sensores que detectan si el coche pierde adherencia con el pavimento, que el conductor pierda el control del vehículo en una situación de derrape. No se incluye en la NOM-194-SCFI-2015, por lo que las armadoras no están obligadas a incluirlo en los autos vendidos en México.

Otro de los elementos de seguridad activa obligatorios en Europa desde el principio de esta década son los frenos ABS y las bolsas de aire. La Norma Oficial dispone que los autos nuevos que se comercialicen de 2019 en adelante y los modelos ya existentes que se comercialicen a partir del 2020 deberán contar con ellos.

En el país, si en un accidente vehicular en una carretera federal muere una persona, el responsable debe pagar una indemnización de 4 millones de pesos. Cálculos presentados por la asociación civil El Poder del Consumidor, que a su vez citan un estudio del Global NCAP, indican que el costo para los fabricantes por incluir el ESC, los ABS y las bolsas de aire, llega a un total de 460 dólares (8,531 pesos al tipo de cambio de este miércoles). El argumento de los fabricantes de que no se incluyen estos elementos de seguridad por el alto costo que representan es difícil de sostener, y más si se considera que van vidas de por medio.

El Poder del Consumidor ofrece una Guía para comprar un auto seguro y eficiente, planeada para que el comprador considere los elementos de seguridad y de eficiencia que le ayuden a hacer una compra racional de un automóvil. Para evaluar la seguridad de un auto, la asociación civil aconseja buscar que cuente con estos seis elementos:

  1. Control electrónico de Estabilidad, que después del cinturón de seguridad, es el elemento que más vidas salva a nivel mundial.
  2. Frenos ABS, que en un frenado de emergencia permiten que la distancia necesaria para detener el auto sea menor que con frenos convencionales, al mismo tiempo que permiten maniobrar el auto sin perder control.
  3. Cinturones de seguridad de tres puntos en todos los asientos del vehículo. El cinturón de seguridad es la medida que más vidas salva en caso de un accidente vial.
  4. Bolsas de aire, y mientras más tenga el automóvil, mejor. La idea detrás de estos dispositivos es evitar en la medida de lo posible que si el auto colapsa tras el choque, los elementos de la cabina desplazados no dañen a los ocupantes.
  5. Reposacabezas, que el auto debe incluir para todas sus plazas. Estos elementos de seguridad reducen las lesiones graves en el cuello tras una colisión.
  6. Sistema de sujeción o anclaje de los asientos para niños también conocido como Isofix o LATCH, que da puntos de anclaje fijados a la estructura del vehículo a las sillas de seguridad infantil.

El Latin NCAP se encarga de evaluar la seguridad de los automóviles a la venta en el mercado de América Latina. Cada año realiza pruebas a los nuevos modelos ofrecidos por los fabricantes, y publica los resultados de los vehículos que resultaron tras los exámenes más seguros y los más inseguros. Este año, los 10 modelos mejor evaluados en seguridad de venta en el mercado mexicano fueron éstos:

  1. Honda HR-V
  2. Volkswagen Golf
  3. SEAT Ateca
  4. Honda Fit
  5. Honda City
  6. Jeep Renegade
  7. Toyota Corolla
  8. Volkswagen Up!
  9. Toyota Hilux
  10. Volkswagen Jetta

El sitio especializado en automotores Motorpasión ofrece un listado de 19 modelos de autos comercializados en México, que reúnen el mayor número de elementos de seguridad y que se venden por menos de 280,000 pesos. Aquí el listado de los 10 mejor evaluados:

  1. SEAT Ibiza Reference
  2. KIA Rio
  3. SEAT Toledo Reference
  4. KIA Soul
  5. SEAT Ibiza Style
  6. Volkswagen Golf
  7. KIA Forte L
  8. KIA Forte LX
  9. Hyundai Elantra
  10. SEAT Toledo Entry

Todos los autos listados, además de cumplir con la condición de venderse por menos de 280,000 pesos, cuentan con Control Electrónico de Estabilidad y frenos ABS, dos de las condiciones mínimas de seguridad que El Poder del Consumidor aconseja a los compradores considerar al adquirir un auto.

El precio de las opciones señaladas está por encima del costo de los autos más vendidos en México. Muchos de los autos más inseguros a la venta en el mercado nacional se replican en el listado de los más vendidos. La OMS señala que el mayor número de accidentes se presenta en los países de ingresos bajos y medios, que en porcentajes duplican las cifras de accidentes en países de ingresos altos. En coincidencia, los países de ingresos altos son los que cuentan con las regulaciones de seguridad que obligan a los fabricantes a incluir en todo modelo los equipos que garanticen la vida de los ocupantes. En México, garantizar una vida, está visto, es un artículo de lujo.

luis.martinez@eleconomista.mx