La primera reforma de un sistema de pensiones que tuvo como consecuencia la transición a un sistema basado en la capitalización individual, se llevó a cabo en Chile en el año 1981.

A partir de esa fecha, un gran número de países latinoamericanos y del mundo, incluyendo a México en el año de 1997, han efectuado reformas a sus esquemas pensionarios para realizar la transición a un modelo previsional basado en cuentas individuales.

¿Qué objetivos en común han tenido las reformas basadas en sistemas de cuentas individuales?

En general, las reformas han tenido como premisa alcanzar la sustentabilidad en el largo plazo, establecer un vínculo entre aportaciones y beneficios, enfrentar el envejecimiento poblacional, reducir la carga fiscal de las pensiones y optimizar a través del rendimiento de los fondos la tasa de remplazo esperada de las pensiones.

¿Las reformas a sistemas de pensiones contribuyen al desarrollo económico?

En adición a los objetivos específicos, diversos expertos han manifestado que las reformas contribuyen a mejorar el desempeño económico a través de los siguientes factores:

Desarrollo del mercado financiero local.Incremento en el ahorro interno e inversión. Mejores prácticas de gobierno corporativo en las empresas.

¿Cómo se cuantifica la contribución de las reformas al desarrollo económico?

Los sistemas de pensiones basados en la capitalización individual han contribuido al desarrollo de los mercados financieros a través de proporcionar mayor profundidad a los mercados locales y fomentar la oferta de instrumentos de inversión de largo plazo. Dichos efectos pueden ser cuantificados a través del incremento en el volumen de recursos intermediados y el aumento del número de operaciones en los mercados. Cabe mencionar que diversas organizaciones afirman que el desarrollo de los mercados financieros conduce a un mejor desempeño económico.

¿Cuáles han sido los principales logros de los sistemas latinoamericanos?

En Chile, después de 30 años de la reforma pensionaria, los fondos administrados representan 77% del PIB de ese país, mientras que el sistema mexicano ha acumulado en tan sólo 14 años 79% del tamaño de los fondos chilenos y se proyecta que para el 2030 dichos fondos representen 30% del PIB de México.

La demanda de instrumentos de inversión de largo plazo por parte de los fondos de pensiones permitió extender los plazos de financiamiento de la deuda soberana.

Para obtener mayor información sobre el sistema de pensiones visite la página de Internet: www.amafore.org