En el mundo, el cáncer terminó con la vida de 8.8 millones de personas durante el 2015, según la Organización Mundial de la Salud, lo que convierte a este padecimiento en uno de los más graves que, a la par, también es uno de los que mayor costo implica para su tratamiento.

De ahí que la mejor manera de protegerse es la prevención, tanto alimenticia y en salud, pero también en el rubro financiero, para lo cual los seguros son una herramienta fundamental sobre la que vale la pena tomar conciencia en el marco de la conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer, el 4 de febrero.

“Muchas personas sólo voltean a ver a las compañías aseguradoras luego de una mala noticia con el médico, cuando lo ideal es hacerlo estando completamente sanos”, exhorta la compañía Chubb Seguros. En este sentido, lo primero que se debe tener presente son las opciones disponibles.

En pólizas hay dos alternativas fundamentales: el seguro de gastos médicos mayores y el seguro indemnizatorio.

La cobertura de gastos médicos mayores cubre, mediante el pago directo o rembolso, una enfermedad en conceptos de hospitalización y tratamiento, mientras que en la cobertura indemnizatoria se contrata una suma asegurada que se otorga cuando se detecta una enfermedad.

A decir de Tania Estrada, directora de Beneficios para Empleados de Lockton México, la mejor alternativa podría ser contratar un seguro de gastos médicos mayores, porque la póliza indemnizatoria otorga sólo una suma asegurada, por lo que es más fácil que la cantidad se termine.

“Nuestra recomendación es contratar sumas aseguradas altas, superior a los 5 millones de pesos, para tener coberturas suficientes”, agregó.

A los seguros de gastos médicos se suman otros más enfocados en atender las necesidades particulares de protección contra el cáncer. Estas coberturas son ofrecidas por firmas como Seguros Mapfre, AXA Seguros y Citibanamex, entre otros.

“Existen muchos seguros de este tipo, pero debemos buscar una cobertura que nos proteja en cualquier situación y que se acomode a nuestras necesidades”, refiere Chubb Seguros, y recordó de pólizas complementarias cuya cobertura específica es el cáncer, en donde aparte de apoyar al cliente con la suma asegurada acordada, podrá también contratar asistencias como apoyo psicológico, que ayuden de una manera integral al asegurado.

Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), algunas de estas coberturas también ofrecen indemnizaciones por diagnóstico, intervenciones quirúrgicas y reconstrucción de senos.

CONSIDERACIONES

En este tipo de seguros hay varias consideraciones que debería tomar en cuenta. Una de las primeras es que —como en todos los seguros médicos— hay un periodo de espera, es decir, un plazo que debe transcurrir a partir del inicio de la vigencia del seguro para que se manifieste la enfermedad amparada por la póliza y tenga derecho a recibir la suma asegurada.

“En el caso de coberturas contra el cáncer ligadas a seguros de gastos médicos mayores, el tiempo de espera suele ser entre 90 y 180 días”, agregó la dependencia.

En cuanto a los precios, todo dependerá de qué tan amplia sea la cobertura (la calidad de los hospitales a los que puede acceder, por ejemplo), y hay otros factores como la edad, el coaseguro y el deducible que hacen que, según la especialista de Lockton, estas coberturas oscilen en un precio anual de entre 40,000 y 80,000 pesos.

Recuerde que el deducible, por lo general, es una cantidad fija que deberá pagar para que la aseguradora le indemnice, mientras que el coaseguro es un porcentaje a cargo del asegurado que se aplica al monto total de las reclamaciones, una vez descontado el deducible.

“Varía mucho por el tipo de hospitales al que el usuario acostumbre ir, incluso si es una persona que quiere tener cobertura internacional, o con una nacional es suficiente”, afirmó.

Por último, la especialista de Lockton recordó a los profesionistas que cuentan con seguros médicos corporativos que en ocasiones existe la oportunidad de incrementar sus planes por una cuota extra, para que no se deba contratar una póliza adicional.

juan.tolentino@eleconomista.mx