Los pagos por medio de códigos Quick Response (QR) ya son una realidad en México. Circulan desde hace algunos unos años y se han convertido en un método sencillo que le brinda la capacidad de realizar una compra sin necesidad de una tarjeta o de usar efectivo.

Este sector crece de manera global; de hecho, de acuerdo con proyecciones de Juniper Research, para los próximos cinco años se prevé un aumento de 300% en el uso de este método de pago a medida que más comerciantes confíen en la tecnología. A ese ritmo, el mercado de los códigos QR en dispositivos móviles podría superar 5,000 millones de dólares para el 2022 a nivel global, en comparación con 1,000 millones del año pasado.

“En un país como México donde, de acuerdo con el Inegi, casi 70 millones de mexicanos cuentan con un teléfono inteligente, la proyección para democratizar los medios de pagos y brindar más opciones a los clientes es amplia, lo que coloca a este método de pago (código QR) como una excelente opción para los comercios”, señaló en un comunicado Antonio Peláez, fundador de Dapp, firma mexicana que permite a los comercios hacer cobros a través de estos códigos.

Según la firma, existen empresas que trabajan de la mano de los códigos QR y que buscan generar un gran ecosistema para que sea más amplio y llegue a la mayor población posible el uso de este tipo de tecnología, la cual ha tenido gran éxito en países como China e India, los cuales han tenido fenómenos similares a los que se viven en México: bajos niveles de bancarización de la población y una alta penetración de smartphones.

“La tecnología cada vez está más presente en nuestro día a día; al grado de que la forma en que los consumidores pagan por sus productos o servicios está cambiando, por lo que cada vez es más común que se creen mecanismos para reducir el uso de efectivo como medio de pago”, detalló el director de Dapp.

Dapp indicó que entre las ventajas de utilizar los pagos con código QR están el proporcionar una solución asequible, fácil y ampliamente adaptable al problema del mercado, ya que aceptar estos pagos es tan simple como generar un código e imprimirlo en un letrero.

Además, señala, los clientes escanean el código y pagan con sus dispositivos móviles en segundos.

En cuanto a la seguridad, indicó que, aunque existen retos en el sector, los avances han generado confianza, ya que los usuarios no ponen en riesgo sus datos y puede pagar con su wallet o aplicación de confianza.