Sólo sé que no sé nada.

Sócrates (paráfrasis de un dialogo descrito por Platón)

Uno de los elementos de conducta que más afecta nuestra toma de decisiones es el hecho de que las personas regularmente creemos que sabemos más de lo que en realidad tenemos conocimiento.

La mayoría pensamos que tenemos una idea por lo menos elemental de muchos temas y que tenemos la capacidad de allegarnos de información oportuna y correcta; ello nos lleva a sentirnos en posibilidad de entender los temas sobre los que decidiremos, la naturaleza de nuestras decisiones y a creer que somos capaces de tomar buenas decisiones.

Pero tanto, en temas financieros, como en casi cualquier otra tema, la realidad es que en promedio sabemos menos de lo que creemos saber.

Los escenarios financieros negativos

Tratándose de decisiones financieras, este error de percepción puede conducirnos a varios escenarios negativos: puede llevarnos a pensar que ocurrirán cosas que no son factibles y a tomar decisiones incorrectas; hacer que no tomemos decisiones al pensar en riesgos inexistentes, y por el contrario, puede llevarnos a asumir riesgos innecesarios que somos incapaces de reconocer (el caso Ficrea es un claro ejemplo) o puede llevarnos a tomar decisiones de endeudamiento sin valorar adecuadamente si las condiciones del crédito son las más favorables y las más adecuadas para nuestro contexto particular.

El problema de aceptar la falta de conocimiento

Y como la mayoría de las personas tendemos a ser defensivas cuando se nos cuestiona sobre nuestro conocimiento, ello nos impide reconocer nuestro real nivel de ignorancia.

Este fenómeno no aplica sólo a personas con un bajo nivel de información, sino inclusive a personas que (en teoría) tenemos conocimientos especializados, incluyendo por supuesto los temas financieros y económicos.

De ahí la relevancia de encontrar mecanismos que nos ayuden a valorar nuestro conocimiento real, para a partir de ello buscar la educación, la información y la asesoría que mejoren nuestras decisiones financieras.

En el libro How to Humble a Wing Nut, el académico Cass Sunstein describe un estudio de la Universidad de Colorado que realizó un experimento de cuatro etapas.

En la primera se preguntó a los participantes su opinión sobre una serie de temas. La segunda consistió en pedirles que valuarán en una escala del cero al siete su acuerdo o desacuerdo con cada uno de los temas planteados; ello implicaba que las personas tomaran una postura o decisión con base en la comprensión y conocimiento que creían tener sobre dichos temas. En la tercera etapa se pidió a cada uno de ellos que describiera con detalle y paso a paso su conocimiento específico sobre cada tema del cual previamente había opinado. Finalmente, en la etapa cuatro después de que las personas fueron obligadas a describir su conocimiento real se les pidió que nuevamente valoraran su opinión y comprensión de cada tema.

El resultado fue contundente: después de pedírseles que detallaran su conocimiento, las personas revaloraron su calificación y reconocieron tener un nivel de conocimiento muy inferior al que inicialmente habían declarado.

La importancia de autocriticarnos

Este experimento puede ayudarnos a mejorar nuestra capacidad autocrítica y revaluar nuestro conocimiento y capacidad de toma de las mejores decisiones financieras para nosotros.

Si antes de tomar una decisión financiera tratamos de explicar detalladamente a otra persona lo que entendemos de esa decisión y nuestroconocimiento del tema, ello puede ayudarnos de sobremanera a reconocer que no contamos con la información plena o suficiente para decidir y reconocer así la necesidad de buscar asesoría e información adicional.

Así como en temas de adicciones se dice que reconocer el problema es el primer paso, en el caso de las decisiones financieras, reconocer nuestra ignorancia es el primer paso para empezar a tomar las decisiones que más convengan a nuestro interés patrimonial y el de nuestras familias.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM y Director General de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. Síguelo en Twitter @martinezsolares.