Antes de solicitar un crédito, del tipo que sea, siempre es importante revisar algunos puntos como la tasa de interés, el CAT o las comisiones que cobra; de lo contrario se puede volver una pesadilla.

Por no revisar el tipo de crédito, y también aunado al hiperconsumo y la facilidad para pedir créditos por Internet, miles de chinos se encuentran endeudados debido a que solicitaron un préstamo pequeño, lo que se terminó convirtiendo en una bola de nieve y ahora no pueden pagar.

Es el caso de Peng Jiezhao, un ingeniero de Telecomunicaciones a quien le gusta tener los últimos modelos de teléfonos móviles y de zapatillas deportivas.

Para financiar sus compras compulsivas cayó en la trampa del dinero fácil que proponen las plataformas de préstamo entre particulares que han prosperado en China en los últimos años, con enormes tasas de interés que a veces superan 36%, el límite legal.

En su caso, empezó con un pequeño crédito de 300 yuanes (42 dólares), seguido por varios más que en tres años le llevaron a tener una deuda acumulada de 100,000 yuanes (unos 14,200 dólares).

“Ganara lo que ganara al final no me quedaba nada. Tenía que utilizarlo casi todo para amortizar mis deudas”, dijo a la AFP el ingeniero de 22 años. “Es como un pozo sin fondo”.

Los servicios de financiación por Internet se han desarrollado muy rápidamente desde el 2012 y han convertido a China en el líder mundial de este sector.

En el 2018 representaban unos 195,000 millones de dólares, según la agencia financiera Bloomberg.

Inicialmente, las autoridades alentaron la creación de estas plataformas de financiación, consideradas como una manera para los particulares de utilizar mejor sus ahorros en un contexto de ralentización económica.