El último viernes de abril tuvo lugar la muy anunciada boda real entre el príncipe Guillermo y Kate Middleton. Los ojos del mundo estaban atentos a la ceremonia en Londres. Los ingleses literalmente echaron la casa por la ventana y cuidaron mucho cada detalle para este gran acontecimiento.

Sin embargo, no es mi intención hablar aquí sobre la mencionada boda, sino que me gustaría aprovechar este espacio para hacer una reflexión. Los que estamos en edad y en posibilidad de casarnos seguramente no tendremos una boda real, esos acontecimientos, con contadas excepciones, sólo ocurren en los cuentos de hadas.

Vivimos en un mundo muy dinámico, donde la posibilidad de cuidar e incrementar nuestros recursos dependerá en buena medida del cuidado que tengamos con nuestras finanzas personales.

ANTICIPARSE AL DÍA DE LA BODA

Particularmente se hace necesario tener mayor conciencia de nuestros ingresos y egresos si está dentro de nuestros planes formar una nueva familia. Sin duda, cuando tomamos la decisión de casarnos es cuando con más claridad vemos la importancia del ahorro a largo plazo.

Nadie tiene asegurado el futuro. Por ello es fundamental tener conciencia de ahorro a largo plazo. No hay que esperar hasta el día de la boda para empezar a ahorrar, lo mejor es anticiparnos.

Reza el dicho popular: Es mejor prevenir que lamentar . Justamente este razonamiento es el que nos lleva a comprar un seguro para nuestro automóvil, bajo esta misma lógica también adquirimos un seguro de gastos médicos o un seguro de vida, porque queremos estar preparados para un posible acontecimiento futuro.

Si ya tenemos definido un plan de acción para nuestra vida, con mayor razón deberíamos tener un plan para el uso de nuestros recursos.

Debemos tener una visión a largo plazo. Para ello, una alternativa para cuidar e incluso incrementar nuestros recursos es los fondos de inversión, ya que invertir en estos instrumentos a corto, mediano y largo plazo puede ser una alternativa.

INSTRUMENTOS A TODO PLAZO

Fondos de deuda a corto plazo para tener siempre liquidez, ya que todos tenemos necesidades para las cuales requerimos de nuestro dinero hoy y ahora.

Fondos con un horizonte de inversión más amplio a mediano y largo plazo. Toda estrategia de inversión requiere cierto periodo de maduración, cuando optamos por un fondo a mayor plazo es porque esos recursos no los requeriremos en nuestro día a día, sino que podemos prescindir de ellos con la finalidad de usarlos en el futuro.

Por ejemplo, para unas vacaciones o para comprar un coche.

Finalmente, los fondos de renta variable suelen ser la opción indicada para periodos a largo plazo, de 10, 15 o hasta más de 20 años. El largo plazo no debe ser visto como un periodo de un año o a lo mucho dos. Es importante que dejemos atrás esta mentalidad y que empecemos a ampliar nuestros horizontes de inversión.

Por ejemplo, la colegiatura de la universidad de un hijo que acaba de nacer, esos recursos los vamos a requerir después de muchos años y debemos procurar no tocarlos antes de ese lapso.

Recordemos que muchos de los negocios más rentables en el mundo sólo empiezan a dar frutos después de varios años, pero si nos desesperamos lo más seguro es que no logremos nuestras metas u objetivos o, peor aún, que no estemos preparados para enfrentar el futuro.

Una de las claves de los inversionistas exitosos es la paciencia, un árbol no crece de la noche a la mañana. Tenemos que ser pacientes para que las inversiones maduren y den sus frutos.

Existe suficiente evidencia de que, a largo plazo, la renta variable suele ser la más rentable. Existe un temor natural a invertir en éstos, pero si nos acercamos a nuestro banquero o a nuestro ejecutivo de cuenta indudablemente podrán asesorarnos para tomar la mejor alternativa.

Se trata de determinar con toda claridad qué parte de nuestros ingresos podemos destinar al ahorro a corto, mediano y largo plazo, de acuerdo con las necesidades que tengamos.

Quiero invitarlos a planear sus finanzas, de forma tal que cuando se casen puedan estar tranquilos y si ya están casados, los invito a seguir cuidando de sus finanzas celosamente para que su familia pueda, en la medida de lo posible, vivir tranquila.

La vida no es un cuento de hadas de príncipes y princesas, por eso es sumamente importante ser realistas y planear nuestras finanzas cuidadosamente.

*La autora es Consultora de Comercialización y Difusión Asset Management de BBVA Bancomer.