¿Se acuerda usted de cuándo fue la última vez que vio el dólar en 13 pesos? Desde hace más de 18 meses el peso mexicano ha sufrido una constante depreciación frente al dólar de Estados Unidos. Tomando como referencia el 1 de septiembre del 2014 el dólar se ha apreciado 46% sobre el peso; el nivel máximo se dio la primera quincena de febrero, cuando vimos el billete verde cotizar en 19.40 pesos en el mercado interbancario. ¿Cuáles son las consecuencias de este movimiento? Es muy factible que la primera respuesta a esta pregunta sea: un aumento en los precios de los bienes que consumimos.

Por otro lado, datos publicados por el Inegi muestran que la inflación realizada en el 2015 fue significativamente baja (2.13%) y el aumento acumulado en los precios en lo que va de este 2016 (2.53%) es menor al objetivo del Banxico (3.00%) para este año. Seguramente también ha leído artículos que afirman que la inflación seguirá baja.

Entonces, ¿dónde está el efecto de la depreciación del peso contra el dólar?

Aquí una pequeña explicación que sustenta los datos: en general en todo el planeta se han observado datos de inflación bajos y, en algunos casos, deflacionarios, debido principalmente a una disminución significativa en los precios del petróleo y de materias primas causada, entre otras razones, por una menor demanda de bienes y las bajas expectativas de crecimiento en varias zonas geográficas, reflejándose en los precios de los productos finales. En el caso particular de México, hay que agregar la disminución de los precios en telefonía celular, televisión de paga y energía eléctrica.

El impacto en su canasta básica

Pero, le pregunto a usted: ¿su cartera confirma estos datos? Suponiendo que su ingreso se ha mantenido igual, ¿la canasta de productos que compra hoy ha disminuido en estas proporciones en comparación con lo que compraba hace dos años? Si su respuesta es no, entonces, ¿qué es lo que ha pasado?

Una respuesta, que no se contrapone a la explicación redactada en párrafos anteriores, es el modelo que se sigue para calcular la inflación en México. El dato se deriva del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el cual es un indicador económico cuya finalidad es medir la variación de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares mexicanos urbanos. Pero, ¿esta canasta de bienes realmente representa el consumo de los hogares mexicanos?

México es un país que importa una gran cantidad de productos de Estados Unidos, incluso los hemos comprado aquí a un precio mayor por la depreciación de la moneda, pero la mayoría no se encuentran en la canasta que mide el INPC y, por lo tanto, no se ven reflejados en el dato de inflación.

Así que la próxima vez que escuche que la inflación está en niveles bajos y que se espera que continúe así, recuerde que su canasta de bienes consumidos es muy diferente a la que se tiene como referencia y que seguramente la inflación que usted experimenta es mayor a la que se utiliza en las cifras macroeconómicas.

El autor es VP Productos Estructurados - Asset Management BBVA Bancomer.