Una buena forma de iniciar el año es incorporar a los nuevos propósitos aspectos que beneficien nuestras finanzas y una manera de hacerlos es con aportaciones voluntarias en la afore, tanto para el retiro como para objetivos específicos de corto plazo.

Para incentivar este hábito, el órgano regulador de las afores que es la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), puso en práctica en 2014 nuevas formas que facilitan a los mexicanos hacer ahorros voluntarios en las afores y ampliará los canales durante este año.

Así, ya se pueden domiciliar las aportaciones voluntarias a una tarjeta de débito, para lo cual es necesario entrar al portal e-SAR, en donde se podrá hacer la pre-solicitud para este trámite; también se pueden hacer aportaciones desde 50 pesos en establecimientos 7-Eleven.

Para hacer aportación en los establecimientos comerciales se requiere indicar la Clave Única de Registro de Población (CURP) y entregar el monto que deseas aportar al cajero de la red donde se decida depositar y deberán entregar un recibo como comprobante de la operación.

O bien, se pueden hacer aportaciones por la forma tradicional que son: acudir a la sucursal de la Administradora de Fondo para el Retiro (afore) que tiene tu cuenta individual o con la cual te interesa abrir una cuenta y hacer el depósito en ventanilla.

Otra forma es por medio del patrón, y hay que solicitar al área de Recursos Humanos que vía nómina te descuenten la cantidad que deseas ahorrar; también se puede una aportación vía internet, aunque hay que consultar las Afores que ofrecen este servicio.

Las afores con servicio de depósito vía transferencia electrónica por Internet son: Azteca, Sura, XXA Banorte, Banamex, Protufuro GNP, Principal e Invercap.

Las afores permiten realizar ahorros -que se invierten en instrumentos financieros y dan rendimientos- de corto plazo, los cuales pueden ayudar a enfrentar imprevistos; ahorro de largo plazo que se pueden retirar después de cinco años para algo en específico como los 15 Años de una hija o el enganche de una casa.

También se pueden hacer aportaciones con perspectiva de ahorro de largo plazo , las cuales se pueden usar cuando cuentes con una Concesión o Negativa de Pensión, o al cumplir 65 años de edad.

Estas aportaciones pueden retirarse de la Cuenta Individual antes de cumplir con el plazo de permanencia, pero en ese caso la afore se encuentra obligada a retener 20% sobre el total de los recursos retirados, a cuenta del impuesto anual del trabajador.

Por último, se tienen las aportaciones complementarias para el retiro, de las cuales se podrá disponer cuando cuentes con una Concesión o Negativa de Pensión o tengas al menos 65 años, es decir, no puedes retirar antes de cumplir con el plazo de permanencia.

Estas últimas dos modalidades tienen como propósito elevar el monto de pensión, lo cual es relevante considerando que con las aportaciones obligatorias actuales, la tasa de reemplazo que es el porcentaje del última salario que se recibirá como pensión, es de entre 35 y 40 por ciento.

De esta manera, una persona que en la actualidad tienen un salario de 10,000 pesos, su pensión sólo sería de entre 3,500 y 4,000, monto que se elevaría con aportaciones voluntarias, además que este ahorro adicional es deducible.

De acuerdo con una calculadora de la Consar, una persona de 30 años que cotiza al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con un salario base de 10,000 pesos y tiene un saldo en su afore de 25,000 pesos, al momento del retiro (65 años) tendría un saldo acumulado de 507,000 pesos.

La pensión estimada para esta persona sería de 2,601 pesos mensuales con una tasa de reemplazo de 26%; sin embargo si esa persona hace aportaciones voluntarias se podría elevar el monto de esa pensión.

Los beneficios de las aportaciones voluntarias son rendimientos superiores a los que ofrecen los bancos, el monto es de acuerdo con las posibilidades de cada persona, en cualquier momento, son deducibles de impuestos y se puede disponer el recurso cada dos o seis meses, dependiendo la afore.

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