Las aportaciones que se realizan a la cuenta individual, constituyen una variable de gran importancia en la formación del ahorro previsional.

De manera que el monto de las aportaciones pensionarias, determinarán en gran parte el monto de la pensión que se obtendrá al momento de la jubilación.

¿Cómo se financia la aportación a la cuenta individual en el sistema de cuentas individuales?

En la actualidad, la aportación para el retiro representa únicamente 6.5% del salario base de cotización (SBC) de los trabajadores. Dicha aportación es tripartita y se integra de la siguiente forma: el trabajador aporta 1.125% del SBC; el patrón aporta 5.150%, y el Estado 0.225 por ciento.

Adicionalmente, a partir de 1997 se estableció una cuota social, como una aportación fija mensual del gobierno federal a cada cuenta individual por día cotizado.

Su monto es equivalente a 5.5% del salario mínimo general vigente del distrito federal del 1 de julio de 1997, el cual se actualiza trimestralmente conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor. Hoy, el monto de la cuota social es de 3.54 pesos.

¿Qué porcentaje de la aportación representa la cuota social?

La cuota social es un importante instrumento solidario en el sistema de pensiones de México, por su diseño beneficia más a las personas de menores ingresos. Tomando por ejemplo a una persona con un ingreso de cinco salarios mínimos, la cuota social asciende a 1.1% del SBC, representando 14.5% de su aportación, y elevando ésta a 7.6% del SBC.

¿Cómo compara el nivel de aportación en México a nivel mundial?

En México, la tasa de aportación es baja, comparada con el resto de los países con sistemas de cuentas individuales a nivel internacional; por ejemplo, en Uruguay la aportación asciende a 15% del salario; en Colombia, 12%, y en Chile, 11.45 por ciento. Inclusive el sistema de pensiones de los trabajadores del Estado en México (ISSSTE) cuenta con una aportación pensionaria de 11.3% del salario (en proceso de transición).

Ante esta situación, es importante destacar que bajas tasas de aportación conducen a bajas tasas de remplazo, especialmente en los casos en que el trabajador no cotiza constantemente, es decir su densidad de cotización es baja.

Por lo tanto, el incremento a las aportaciones que se hacen para la formación de un fondo para el retiro, constituye uno de los desafíos más apremiantes del sistema de pensiones de México.

Debemos estar conscientes que resultaría muy conveniente llevar las contribuciones obligatorias a niveles más elevados de forma paulatina a través de varios años.

De esta manera, dichos recursos se beneficiarán de los rendimientos obtenidos por las siefores, logrando con esto, que las personas cuenten con mejores pensiones.

En adición, los fondos generados por el sistema de pensiones tienen la ventaja adicional que pueden ser invertidos en productos financieros que generan empleo y crecimiento en el país.

Es por ello que los fondos de pensión son en verdad promotores de un círculo virtuoso para el desarrollo del país.

Amafore