La Secretaría de Bienestar instruyó a sus trabajadores a implementar las medidas de higiene y de Sana Distancia recomendadas por la Secretaría de Salud, ello con el fin de que los adultos mayores puedan cobrar su pensión de manera segura, algo que puede tardar alrededor de dos horas.

"Recuerden mantener la distancia de un metro y medio", grita una mujer que apoya para otorgar la pensión a adultos mayores en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México.

Son las 8:30 de la mañana y alrededor de 30 adultos mayores —la mayoría acompañados de algún familiar— se encuentran en el Teatro Zaragoza, lugar donde se les citó para cobrar su apoyo.

En semanas pasadas, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que este apoyo se adelantaría para que la población pudiera enfrentar los impacto económicos por el Covid-19.

Por ello, la Secretaría de Bienestar informó que los adultos mayores recibirán 5,240 pesos, los cuales corresponden al pago de los bimestres de marzo y abril, así como de mayo y junio.

Para los adultos de Atizapán de Zaragoza, la indicación fue acudir al Teatro en la fecha especificada. Para atenderlos no sólo hay personal de la Secretaría de Bienestar, sino también elementos de la Guardia Nacional.

Algunos de los asistentes se quejaron porque no les es tan fácil trasladarse y no les permitieron mandar a algún familiar; sin embargo, los trabajadores de gobierno les señalaron que para no ir y mandar a algún auxiliar, es necesario tramitar una solicitud en el Palacio Municipal.

Para la entrega del apoyo, les solicitaron acudir con sus documentos y cubre bocas, ya que esta población es de las que se considera como vulnerable frente al coronavirus. En caso de no traerlo, se les otorga uno, además de darles gel antibacterial en diversas ocasiones.

"No salgan, manden a sus hijos"

Después de hacer registro, se les indica pasar hacia otro espacio al aire libre del Teatro; sin embargo, está prohibido que vayan acompañados de sus familiares, salvo excepciones.

Los colocan en asientos situados bajo una carpa. Las sillas están posicionadas de tal manera que se guarde la sana distancia entre ellos. Son alrededor de 50 adultos mayores y son llamados por los funcionarios para entregar sus documentos, no sin antes decir unas palabras y tomar la foto del recuerdo.

"Que quede claro que esto no es un aumento, es un adelanto de la pensión (...) no salgan ustedes, manden a sus hijos, nietos, algún familiar a que haga la despensa. Quédense en casa" se escucha que le dicen a los presentes.

Algunos de los que esperan refieren que la recomendación es irónica, ya que hicieron ir a personas mayores por sus apoyos. El esposo de una de las beneficiadas por el gobierno cuestiona el por qué no se les otorgan mejor tarjetas de débito para evitar que se expongan ante la pandemia que ya cobró la vida de 29 personas en México.

"Estamos tomando las mejores medidas que se pueden", le contesta uno de los trabajadores. "Es más tardado entregar una tarjeta, se deben firmar varias hojas, subir a un sistema, es mucho tiempo".

El trabajador, un tanto molesto, añade que lo que se hace es para el bienestar de los ciudadanos.

"Al gobierno lo que le interesa es que cobren. Pero las personas lo toman a mal. Nunca tienes contento a las personas. Yo no sé qué problema ven en perder un día. Se molestan de una forma como si vinieran a pagar, en vez de recibir dinero. Si a mi me dijeran que cada dos meses me van a dar dinero, pero tengo que ir a perder medio día, con mucho gusto lo hago".

En tanto, los adultos mayores siguen sentados, esperando a que el banco llegue para pagar los apoyos, ya que hubo un ligero retraso. Son las 10:30 de la mañana y empiezan a salir las primeras personas con su dinero; no obstante, ya están formados aquellos beneficiarios que citaron a las 10:00.

Contrastes

Durante la espera, se acercaron al menos tres vendedores ambulantes, los cuales también pertenecen a la población de los adultos mayores.

Entre la venta de tamales, atoles y tacos de canasta, estas personas buscan satisfacer el apetito de quienes esperan a sus familiares, a la vez de generar ingresos en un contexto en donde sus ventas han caído.

"Las ventas sí se han caído. El golpe fue desde que suspendieron clases. He pensado en quedarme en casa por lo del virus, pero tengo que comer", platica Juan mientras vende atole.

Después de un rato, algunas personas se acercan con el para comentarle sobre los apoyos que da el gobierno a esta población. Juan toma nota de ello, para ver si junta los requisitos mientras que de fondo, a través de altavoces, el gobierno municipal pide a la población respetar la distancia social.