La fuerza que no va guiada por la prudencia, cae por su propio peso.

Horacio

Certeza y gradualidad: dicen que en la época de los esclavos, algunos de ellos se sentían animados al saber que recibirían 50 latigazos. ¿Por qué?, pues porque originalmente les habían dicho que recibirían 200 latigazos. Las minutas de la Reserva Federal (Fed) publicadas en días pasados validaron la creciente expectativa (70% del consenso del mercado) de que finalmente será el próximo 16 de diciembre cuando comiencen a subir las tasas de interés en Estados Unidos (y en consecuencia en México). Los mercados accionarios parecen celebran la información, y la razón es porque pese a que históricamente una alza de tasas tiene un impacto negativo en las Bolsas, en esta ocasión el momento del inicio de alza se ha previsto y pospuesto tantas veces durante los últimos dos años, que el saber con mayor certeza su momento despeja un largo periodo de incertidumbre. Por otra parte, la nueva lectura de un movimiento mucho más gradual y pausado en magnitud y tiempo (¡menos latigazos!) es bien recibida. Recordemos además que detrás de la decisión de aumentar tasas está la mayor recuperación económica de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial.

¿Qué hacer? No es todo o nada. Conscientes del impacto negativo (aunque temporal) histórico en los mercados accionarios al inicio de un proceso de alzas en las tasas de interés, hemos sugerido desde hace tiempo disminuir exposición en el mercado accionario para permanecer en 30 y 50% de la exposición que tradicionalmente se tiene de acuerdo al perfil de cada participante.

Se trata de una estrategia salomónica que busca mantener cierto grado de beneficio si el mercado continúa animado por interpretaciones como las descritas en el primer párrafo de esta nota y, por otra parte, contar con la suficiente liquidez para aprovechar las oportunidades que el mercado pueda ofrecer ante una reacción negativa temporal. La estrategia hace más sentido al recordar que la selección y distribución de emisoras de este año supera ya 17 por ciento.

Un breve recordatorio de aspectos asociados a escenarios de tasas de interés que justifican la precaución (baja) histórica en los mercados accionarios. Los números referenciados provienen de la gráfica.

Considere también que el contexto actual resulta además de mayor justificación la probabilidad de un ajuste por toma de utilidades luego de las fuertes ganancias acumuladas en las Bolsas en Estados Unidos en los últimos años (casi 60% en tres años).

  1. El impacto psicológico: el primero y más evidente. Se explica en principio por la preferencia de varios participantes a considerar un instrumento más seguro con una mayor tasa.
  2. Valuación en modelos tipo DCF: una implicación más técnica para la inversión bursátil radica en la manera en que los modelos de valuación de emisoras que utilizan metodologías como el Descuento de Flujos de Efectivo (DCF) resultan menos atractivos al incrementarse de manera automática la tasa de Costo de Capital Promedio Ponderado que se emplea en dicho procedimiento.
  3. La inversión empresarial: cuando las tasas de interés suben, cuesta más pedir dinero prestado para financiar proyectos de inversión, provocando un menor número de proyectos de inversión para ser rentables.
  4. La inversión residencial: el resultado es el mismo para la inversión en vivienda. Cuando es más costoso pedir dinero prestado para comprar una casa, la demanda de vivienda nueva cae, y un menor número de viviendas se construyen. La inversión residencial ha sido un factor clave en recuperaciones de recesiones pasadas (crea mucho empleo), así que si las tasas de interés suben demasiado pronto y fuerte, podría hacer la recuperación aún más lenta.
  5. El consumo de bienes duraderos: las compras de bienes en general, compras a crédito, tales como automóviles, casas rodantes, barcos, etcétera, también caen cuando las tasas de interés suben porque el costo de financiación de estos bienes aumenta.
  6. Los intereses de la deuda pública: un alza en las tasas de interés también aumentará el costo de la financiación de los préstamos. Eso se podría traducir en presiones para aumentar los impuestos o recortar los programas de gobierno y con ello afectar las estimaciones de crecimiento económico del país. Recuerde que existen también otros países con importantes deudas en dólares.
  7. Ahorradores y prestamistas: cuando las tasas de interés suben, los que dependen económicamente de los intereses sobre los ahorros o los ingresos por préstamos de dinero que dan a otras personas les va mejor y pueden consumir más. Sin embargo, los que deben o piden dinero sufren. Con las tasas de interés tan bajas en Estados Unidos en los últimos años, actualmente hay más gente que debe dinero contra los que ha podido generar ahorros.
  8. Los tipos de cambio: cuando las tasas de interés suben debido al endurecimiento de la política monetaria, el valor del dólar frente a otras monedas (de países en los que las tasas de interés son más bajos) tiende a aumentar.
  9. Las empresas exportadoras: el punto anterior afecta negativamente a exportadores estadounidenses. Ven caer sus utilidades y sus múltiplos se encarecen.

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El autor es director general adjunto de Analisis y Estrategia Bursatil del del Grupo Financiero BX+.