Llegar a la tercera edad no es una razón para descuidar las finanzas personales, por el contrario, es una etapa de la vida en la que un pequeño error podría tener un impacto mucho mayor al que hubiera tenido antes.

Sin embargo, según una encuesta realizada por la Procuraduría Federal del Consumidor a 483 personas mayores de 60 años, sólo 27.3% ahorra para afrontar gastos de emergencia o imprevistos.

De ellos, 58.8% lo hace a través de instituciones bancarias, 28.2% lo hace en casa (en el cochinito o abajo del colchón), 5.3% a través de tandas y el resto a través de otros medios, como cajas de ahorro.

Las tres razones de ahorro más frecuentes fueron: poder enfrentar emergencias e imprevistos, con 75.8% de las respuestas, seguido de compra de bienes y pago de servicios, con 8.9% y viajar, con 8.1 por ciento.

TARJETAS DE CRÉDITO

Además, 26.1% declaró tener una tarjeta de crédito propia, de los cuales 62% dijo no utilizarla.

Esto puede resultar dañino para sus finanzas, ya que tener una tarjeta de crédito sigue generando comisiones aunque el usuario no realice cargos.

Otro de los hallazgos fue que 15.1% dijo comprar alimentos con su tarjeta de crédito; 7.9%, ropa y calzado; 5%, gastos de esparcimiento y diversión; 4.3%, tenencia y televisión de cable; 3.6, medicinas, y 1.4%, línea blanca y electrónica.

DEUDAS

De los adultos mayores que se encuentran en un rango de 60 a 64 años, 28.6% todavía se encuentra pagando una deuda; de los 65 a los 74 años de edad, 20.8%, y de 75 a 84 años, sólo 10.7%, donde los principales acreedores son los bancos, familiares o amigos y el Infonavit o Fovissste.

EN NÚMEROS

Para proteger su patrimonio no hay edad

  • 27.3% de los adultos con 60 años o más ahorra una parte de sus ingresos mensuales para imprevistos.
  • 58.8% de los adultos mayores que sí ahorran lo hace a través de instituciones bancarias.
  • 75.8% tiene como principal objetivo de ahorro hacer frente a gatos de emergencia o imprevistos.
  • 62% de las personas mayores de 60 años que tienen una tarjeta de crédito propia no la utiliza. Eso puede resultar dañino para sus finanzas, pues éstas siguen generando comisiones.

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