De 3,000 a 15,000 hectáreas de uvas para la producción de vino es el incremento que 50 vinicultores del país pretenden alcanzar en los próximos años.

Los productores presentaron más de 400 etiquetas en la tercera edición del Festival 100 vinos Mexicanos.

El punto de encuentro fue en vitivinícola La Redonda, donde superaron las expectativas y durante dos días recibieron la visita de 10,000 turistas nacionales.

Desde pequeños hasta grandes productores de vino de distintas firmas dijeron estar satisfechos por este Festival, que tiene como objetivo promover el consumo de la bebida mexicana, el cual tiene ya excelente calidad.

Claudio Bortoluz, director comercial de La Redonda, añadió que detonan el enoturismo con este tipo de eventos, favoreciendo a los 50 vinicultores de todo el país que llegaron al municipio de Ezequiel Montes.

México está posicionado dentro de las mejores cinco gastronomías del mundo, por eso la importancia de contar con vino de calidad para acompañar la comida con sabores particulares. Tenemos que mostrar la variedad de los vinos mexicanos , manifestó. En tanto, el director técnico de la Redonda, Miguel Ángel de Santiago, detalló que la región vitivinícola de Querétaro es de las más antiguas en el país y que actualmente resurge con fuerza para mostrar la producción de diferentes estilos de vino, que se hacen con calidad, sobre todo en los municipios de Ezequiel Montes y Tequisquiapan.

Legislación

En tanto, el diputado federal Reginaldo Rivera, de la Comisión Para Impulsar el Desarrollo de la Industria Vitivinícola y Productos de la Vid, habló sobre la nueva ley del impulso a la industria del vino, que pretende la creación del Instituto Mexicano del Vino. Indicó que dentro de las discusiones está el porqué no son competitivos los vinicultores y se debe a la falta de uva para la producción del vino.

De la uva que se produce en el país, 90% se destina para el consumo de mesa, es frutícula. Es por esta razón que los productores quieren el incremento de la siembra de 3,000 a 15,000 hectáreas y destinar la producción de uva para hacer vino , dijo. Otra problemática es que con las vinícolas se ha analizado que no se deben reducir el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios.

elvia.buenrostro@eleconomista.mx