Monterrey, NL. El cierre por más de 10 meses, la falta de flujo para pagar a sus colaboradores y la renta, son algunos de los retos que han enfrentado los gimnasios y otros sectores de entretenimiento en Nuevo León durante la pandemia. Por ello, de 3,200 gimnasios que había en marzo de 2020, cerraron definitivamente el 40 por ciento.

“Los negocios perjudicados son 3,200, de ellos se perdieron30% en septiembre, vamos por otro 10% en enero. Esta industria da trabajo a 25,000 personas”, detalló, el representante de la Asociación de Gimnasios Unidos del estado de Nuevo León, Daniel López.

Lamentó que algunos gimnasios no tienen dinero para pagar la renta de un local y los han empezado a desalojar.

Explicó que cuando permitieron la reapertura de gimnasios a finales de diciembre, hicieron una promesa de pago a los dueños de los locales para este mes de enero, sin embargo, hace tres semanas volvieron a cerrar los establecimientos por el aumento de contagios.

“Hay pérdidas en diferentes negocios, ahora con estas 3 semanas de cierre, pasamos una promesa de pago en enero, pero si no tienes para pagar, te empiezan a quitar los locales, hasta te pueden cancelar para que no saques tus aparatos, y si hubo propuesta de promoción vienen las demandas de los clientes”, enfatizó.

Demandan apertura

Esta tarde del 27 de abril, se reunieron afuera del Palacio de Gobierno representantes de gimnasios, tour operadores, del sector restaurantero, antros y bares, quienes pidieron al secretario de Salud, que les permita abrir puesto que han invertido en protocolos de seguridad y que el foco de contagio de Covid-19 está en el Transporte Público.

Por su parte, el presidente del Consejo de Salones Unidos, Jorge Padilla, expresó que cada semana cierran dos salones, por la falta de recursos.

“La estrategia (del gobierno estatal) no funciona, si nosotros fuéramos el problema (el cierre) daría resultado en estas tres semanas. Mientras no se ataque el problema que son (las aglomeraciones en) el transporte público, no funcionará”.

Jorge Padilla, dijo que la manufactura y el comercio no pueden parar porque no hay quien cargue con el costo de mantener cerrado.