Cancún, QR. Pese a haber avance en la asignación de contratos para el Tren Maya, ejidatarios de Bacalar desconocen en qué condiciones se realizará la obra en sus tierras, ya que desde diciembre pasado no han vuelto a tener contacto con ningún representante del gobierno federal.

Luis Chimal Balam, comisario ejidal de Bacalar, aseguró que durante las consultas realizadas a las comunidades originarias presentaron por escrito su postura en la que piden una serie de condiciones previas para seguir a cabo con las negociaciones de las tierras que necesita el gobierno federal para el trazo de la vía férrea.

“El ejido decidió de manera unánime que para acceder a la venta o cesión de las tierras para el Tren Maya, el gobierno federal debía primero dar solución a dos exigencias: acelerar el pago de 354 hectáreas ejidales que fueron invadidas por particulares desde hace décadas, así como la apertura de la zona arqueológica de Ichkabal con los comuneros como socios del proyecto turístico que se planea detonar en esa zona”, expuso el líder comunal.

Recordó que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) les solicitó seis hectáreas para el tendido de la vía férrea sobre las tierras del ejido, sin embargo, no se ha concretado ninguna cesión ni compra de tierras hasta el momento.

Tan sólo por la zona arqueológica de Ichkabal se proyecta un desarrollo turístico de 1,000 millones de dólares para los próximos 15 años, según estimaciones de la propia Secretaría de Turismo de Quintana Roo.  

Sin embargo, las negociaciones con los ejidatarios por este asunto se interrumpieron incluso desde antes de la consulta a las comunidades originarias sobre el Tren Maya. Chimal Balam reveló  que durante prácticamente todo el 2019 no hubo ningún avance en el tema, pese a que le entregaron personalmente cartas al presidente Andrés Manuel López Obrador durante las diferentes visitas que hizo a la entidad solicitándole que atendiera personalmente este asunto.

Incluso Fonatur se ofreció como intermediario para gestionar ésta y otras problemáticas del ejido, sin embargo a la fecha no ha habido ningún avance, dijo.

Sobre las tierras invadidas, Chimal Balam recordó que el ejido de Bacalar fue dotado en 1936 mediante una resolución presidencial de un total de 1,750 hectáreas, a las cuales se sumaron 54,250 hectáreas en 1942, con lo cual el ejido llegó a poseer 56,000 hectáreas en total.

Sobre una porción de 354 hectáreas dentro de la dotación ejidal, el gobierno estatal solicitó la ampliación del fundo legal del poblado de Bacalar, la cual le fue autorizada en 1972, principalmente sobre tierras en la ribera de la Laguna de los Siete Colores (Laguna de Bacalar). A partir de entonces, esas tierras han sido ocupadas progresivamente por particulares que han construido hoteles, viviendas y demás infraestructura urbana, pese a ser tierra ejidal.

No fue sino hasta el 2011 que mediante asesoría legal especializada los ejidatarios iniciaron el procedimiento jurídico para reclamar el pago de esas tierras.

Ante el retraso del fallo definitivo, el ejido ha solicitado al gobierno federal que intervenga para solucionar en definitiva este asunto como condición previa para continuar con las negociaciones sobre la vía del Tren Maya, sin embargo, ninguna de las peticiones comunales han sido atendidas, aseguró Chimal Balam.

Además de las seis hectáreas solicitadas a los comuneros, Fonatur planteó al ejido aportar 1,000 hectáreas más para el desarrollo urbano que se pretende detonar a partir del Tren Maya, lo cual tampoco ha sido aprobado por la asamblea ejidal, agregó el líder ejidal.

Postura oficial

Al ser cuestionado sobre este asunto, Rogelio Jiménez Pons, director general de Fonatur expuso que el tramo de Bacalar será construido por las fuerzas armadas, pero será uno de los últimos tramos en construirse a partir del 2022.

Aseguró que esto no tiene que ver con la falta de acuerdos con el ejido, sino a las dificultades técnicas que implica el trazo de la vía por tratarse de una zona de gran fragilidad ambiental.

Aseguró incluso que si no hay acuerdo con el ejido de Bacalar, el trazo puede modificarse para cruzar por otros ejidos aledaños, pero aún no es una decisión tomada.

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