S&P Global Ratings confirmó la calificación de la calidad crediticia de “mxAA” del municipio de Torreón, Coahuila, y mantuvo la perspectiva Estable.

La nota del municipio se basa en su desempeño presupuestal consistentemente sólido, así como en su prudente política de endeudamiento que ha derivado en muy bajos niveles a través de los años y en una posición de liquidez adecuada.

No obstante, la agencia considera que su aún limitada flexibilidad presupuestal, especialmente en términos de ingresos, y el marco institucional, que evalúa como volátil y desbalanceado, son las principales limitantes de la calificación.

“La perspectiva Estable refleja nuestra expectativa de que la administración de Torreón mantendrá una adecuada gestión de ingresos y gastos, preservando fortaleza fiscal a pesar de la reducción estimada en los ingresos por transferencias para gastos de inversión pública”, explica la calificadora en un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

“Bajo este escenario, se proyecta que la posición de liquidez del municipio se mantendrá adecuada respecto a su servicio de deuda y pasivos de corto plazo, además de continuar con un muy bajo nivel de deuda. Asimismo, estiman que los ingresos propios se puedan mantener alrededor de 34% de sus ingresos operativos en los siguientes tres años”, añade.

A pesar de la economía relativamente más fuerte en comparación con sus pares mexicanos, el nivel de ingresos propios sigue siendo inferior al de otros municipios como Ciudad Juárez o Mérida.

En este sentido, la actual administración (2018-2022) se enfocará en fortalecer su capacidad de recaudación fiscal.

“Esperamos que Torreón siga siendo prudente en el manejo de ingresos y gastos y en la implementación de una política de endeudamiento conservadora. Destacamos que Torreón se enfrenta a un panorama político incierto, reflejado en un congreso local sin claras mayorías, así como a distintas afinidades políticas en niveles superiores de gobierno, lo que podría dificultar la aprobación de reformas fiscales, además de obtener transferencias extraordinarias”, se lee en el reporte.

“En este contexto, Torreón continúa con el reto de mantener un desempeño presupuestal balanceando ante presiones crecientes de servicios e infraestructura básica, además de los temas de seguridad pública”, puntualiza S&P Global Ratings.

Se prevé que Torreón continúe presentando superávits tanto operativos como después de gastos de inversión durante el periodo 2018-2020.

Escenario base

En el escenario base de la calificadora, se considera una administración de ingresos eficiente, enfocada en la modernización catastral para mejorar de manera gradual la recaudación del impuesto Predial y sobre transacciones inmobiliarias.

“Asimismo, los controles de gastos y los límites de gasto en personal que establece la Ley de Disciplina Fiscal deberían mantener bajo control los gastos operativos del municipio”, asevera la agencia.

“Evidencia del compromiso de la administración financiera de Torreón para mantener un desempeño presupuestal balanceado es que, al cierre del 2017, redujo la nómina tras disminuir el número de trabajadores de confianza y eventuales, además, desde principios del 2018, la contratación de servidores públicos se ha frenado, con excepción de aquellas relacionadas con la seguridad pública”, aclara.

Entre el 2018 y el 2020, se vaticinan superávits operativos de 14.8% de los ingresos operativos en promedio y superávits después de gastos de inversión de 3% de los ingresos totales.

Sin embargo, en los últimos años, la proporción de ingresos propios de Torreón se redujo de 46% de los ingresos operativos, en el 2013, a 30%, en el 2016, como consecuencia de volatilidad en la recaudación de los ingresos locales y un crecimiento más rápido de participaciones y transferencias extraordinarias.

A junio del 2018, la deuda directa se ubicó en 45 millones de pesos, compuesta por un solo crédito a largo plazo con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos.

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