Monterrey, NL. Aunque ha cambiado el enfoque de los gobiernos de estar centrados en el desastre a centrarse en el riesgo, es decir de anticiparse, es necesario que los tomadores de decisiones sean resilientes, para que se reduzca el número de decesos, afirmó Henry Peralta Buriticá, gerente general de Soluciones Resilientes.

Anotó que el 99% de los desastres que ocurren son provocados por los seres humanos. “Los desastres no son naturales, son producto de prácticas equivocadas de desarrollo”.

“Los terremotos no son los que matan a las personas; lo que las mata es el muro mal construido, la teja mal puesta, y esa es responsabilidad de los seres humanos”, aseguró Peralta.

El activista colombiano imparte durante este lunes y martes, 22  y 23 de julio, el taller Camino hacia la Resiliencia de los Negocios, organizado por el Hub para la Resiliencia, del Centro para la Solidaridad y la Filantropía de la Universidad de Monterrey, junto con la Red Sumarse y Red Arise.

Peralta recordó el Marco Sendai para la Reducción de Riesgos de Desastres 2015-2030, que suscribieron 187 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), incluido México. 

En ese sentido, el país ha avanzado en el tema y está muy comprometido con la reducción de riesgos de desastres, opinó.

“Lo que hemos visto en los últimos 30 años es que ha habido un proceso de gradual de cambio de un enfoque centrado en el desastre a un enfoque centrado en el riesgo, o sea, a una cultura de la anticipación, aunque todavía falta mucho camino por recorrer, pero se han asentado las bases”, indicó.

Descuido

El ponente advirtió que el descuido del medio ambiente es uno de los factores que aumentan la posibilidad de que ocurran impactos negativos en las poblaciones. 

Por ello, es necesario repensar el tema desde la perspectiva política y económica, porque, la naturaleza tiene una manera de manifestarse, pero los seres humanos no han aprendido a convivir con ella. 

Consideró que no se puede hablar de Ciudades Resilientes, ni de negocios resilientes, si los tomadores de decisiones no son resilientes.

“Tenemos que hacer presión, una presión positiva, para que vean que en la reducción del riesgo hay también una oportunidad de negocio, porque es necesario establecer una nueva relación con ese entorno que hemos destruido”, manifestó.

Entre los puntos del Marco Sendai, elaborado en 2015 en la ciudad japonesa, destacan la necesidad de establecer planes para que, en un desastre, se reduzca la cantidad de decesos, la población afectada, las pérdidas económicas, los daños a la infraestructura y la interrupción de servicios básicos.

En tanto que se busca incrementar la cooperación internacional y la disponibilidad a sistemas de alerta temprana en todos los eventos, así como el acceso a información adecuada y evaluaciones de riesgo.