Monterrey, NL. El secretario de Economía y Trabajo de Nuevo León, Roberto Russildi Montellano, informó que se ha suspendido a 1,992 empresas por no contar con las medidas y protocolos que garanticen la salud de los trabajadores durante la contingencia sanitaria, de esta cifra 37 empresas no atendieron a los inspectores y fueron puestas a disposición del ministerio público.

“Una semana después del anuncio de cierre de empresas no esenciales  frustrado porque parecía que el decreto federal no había sido puesto en marcha, dijimos que saldríamos con inspectores y con la fuerza pública. A la fecha hemos suspendido a 1,992 empresas, y son 37 empresas que hemos puesto a disposición del ministerio público”, indicó.

Explicó que estas suspensiones se hicieron de común acuerdo con los empresarios, las otras 37 empresas que no atendieron el llamado de los inspectores, forzaron a la dependencia  a dar parte al ministerio público.

También la delegación federal de la Secretaría del Trabajo y Prevención Social (STPS) está haciendo lo propio y tiene un número adicional de empresas cerradas temporalmente.

Los fundamentos para una reactivación exitosa de la economía, dijo, tienen que ver con generar conciencia sobre la nueva normalidad, y dentro de ella, la sociedad de Nuevo León se tiene que convertir en inspectora y denunciar a empresas que no tienen protocolos de seguridad y salud.

“A los trabajadores que en sus empleos no les dan las condiciones de prevención de contagio, continuamente nos están llamando, cerramos una empresa que etiquetaba productos alimenticios para una tienda de autoservicio, nos enviaron fotos, los inspectores observaron que  estaban fuera de control, no había materiales de limpieza y de higiene, no había distancia”, comentó.

Después de 8 semanas y de las situaciones que se han visto en otras ciudades como la Ciudad de México que está rebasada su capacidad hospitalaria, es necesario que las empresas tomen conciencia. Calculó que a diario se reciben entre 300 y 500 llamadas de trabajadores que denuncian malas condiciones de operación.