Carlos Slim encabezará un proyecto para rescatar al puerto de Acapulco, un glamoroso centro vacacional que era visitado por estrellas de Hollywood, pero que últimamente vive asolado por la violencia del narcotráfico.

Slim, el hombre más rico del mundo y propietario de la principal empresa de telefonía celular en Latinoamérica, será el presidente de un consejo que reunirá fondos para desarrollar nuevos hoteles, principalmente en la parte más antigua del puerto.

El gobierno del estado de Guerrero, dijo el lunes que la iniciativa también participará Miguel Alemán Velasco, presidente del consejo de la aerolínea Interjet, sin embargo no se detalló cuánto dinero se planea invertir.

Acapulco ha padecido un aumento en los asesinatos relacionados al narcotráfico, que casi se triplicaron el año pasado, convirtiendo a la ciudad en una de las más violentas del mundo en 2011.

El proyecto plantea la modernización del sistema de transporte, zonas comerciales y un museo marino.

Ostar, la compañía hotelera de Slim, opera el hotel Calinda en Acapulco.

Los asesinatos ahuyentaron a muchos turistas, y provocaron que el presidente Felipe Calderón enviara a la ciudad a cientos de policías y soldados adicionales para restablecer el orden.

Según el estado de Guerrero, la tasa de asesinatos ha disminuido en los últimos meses.

Slim ha ayudado en el pasado a recuperar zonas en México.

A inicios de la década del 2000, trabajó junto al entonces jefe de Gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, para remozar las calles del centro.

Slim es una celebridad en Acapulco, en donde se le ve en eventos de alta sociedad, conviviendo con celebridades como la legendaria actriz italiana Sophia Loren y el francés Alain Delon, con los que convivió en un reciente festival de cine.

klm