Si bien el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) de la Ciudad de México, Marco Antonio Buendía, reconoció que la Declaratoria de Emergencia Sanitaria en la capital del país ayudará a reducir los brotes del Covid-19, también aseguró que sin apoyo financiero la industria restaurantera podría colapsar.

La declaratoria emitida este martes estipula el cierre total de restaurantes y que éstos solamente podrán funcionar vía servicio a domicilio; la decisión se tomó porque están ascendiendo los casos de coronavirus.

“Es una medida que protege a la ciudadanía y hace que haya una menor cantidad de contagios y tratar de eliminar esta pandemia, pero también con esta medida de no vender al público en general y sin apoyos la industria definitivamente va a colapsar”, dijo el dirigente en entrevista con El Economista.

Destacó que en la capital del país hay 45,000 establecimientos dedicados a la venta de alimentos, lo que genera 272,000 empleos; con esta medida y sin apoyos más de 70% de los establecimientos podría cerrar de manera definitiva.

“Gran parte de la industria restaurantera de la capital está compuesta por micro, pequeñas y medianas empresas y no tienen la capacidad de hacerle frente a una crisis de un mes. Lo que nos preocupa son nuestros trabajadores, no queremos despidos masivos”, señaló.

El empresario puntualizó que no está en contra de que se tomen medidas sanitarias; sin embargo, buscan que el gobierno local no deje solo al sector privado, además, recordó que con otros organismos empresariales le hicieron llegar una serie de propuestas a la autoridad local.

“Realmente está un plan de las medidas que hemos solicitado, se han portado abiertos al diálogo. Todos los empresarios estamos alineados de que haya prórroga de impuestos, condonación de los mismos, tratamos de que haya créditos por medio de Nacional Financiera, estamos pidiendo apoyo económico, suspensión de verificaciones. Esperamos que el gobierno se ponga de nuestro lado, somos los que generamos las riquezas e ingresos”, expuso.

Asimismo, hizo un llamado a los restauranteros de la capital para que cuiden su salud y que sepan que “estamos negociando con las autoridades, para que este golpe sea lo menos duro en términos económicos”.

“A la población, a todos, los invito a que consuman alimentos en restaurantes para llevar, no consuman en vía pública”, manifestó.

Preocupación

Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México, Nathan Poplawsky, también expuso su preocupación por la condición de riesgo en la que se ha puesto al sector privado por la contingencia sanitaria.

Por medio de un comunicado destacó que el Gobierno de la Ciudad de México debe realizar la exención del Impuesto sobre Nóminas por un periodo de tres meses, el apoyo a las mipymes para el pago de los salarios, acceso a créditos sin intereses.

Expuso que ante la contracción en el consumo, “es necesario considerar medidas especiales para que la crisis de salud pública no conduzca a una irreversible crisis económica que derive en mayor pobreza y desigualdad social”.

[email protected]