Cancún, QR. La secretaria de Turismo de Quintana Roo, Marisol Vanegas Pérez, reconoció que si bien hay una caída en las reservaciones hoteleras debido al arribazón de sargazo, se trata de un fenómeno reciente, que no necesariamente termina viéndose reflejado en los niveles de ocupación hotelera de destinos como Cancún o la Riviera Maya. 

Lo anterior debido al análisis de la calificadora Moody´s, la cual menciona que la invasión de sargazo en la costa mexicana del Caribe amenaza las finanzas públicas de Quintana Roo, por ser altamente dependiente del turismo. 

Los expertos de Moody’s explican que ya es evidente la caída en las tasas de ocupación hotelera, así como los ingresos del impuesto al hospedaje del estado de Quintana Roo. Sostienen que, para enfrentar la emergencia del sargazo, el gobierno local tendrá que liberar recursos para enfrentarlo, lo que debilitará su posición de liquidez. 

Para evaluar el impacto en las finanzas estatales, Moody’s proyectó tres escenarios: el primero asume los ingresos y gastos de Quintana Roo sin el fenómeno del sargazo (déficit de 2.5%); el segundo contempla el ingreso del estado con una cancelación en las reservaciones de 20% (déficit de 3.7%), y el tercero considera los de la entidad después de una cancelación en las reservaciones de 20%, más 1,000 millones de pesos en gastos adicionales relativos a la contención del sargazo (déficit de 6.9 por ciento). 

Es decir, en el segundo y tercer escenarios, aumentarían los requerimientos financieros y disminuiría la liquidez de la entidad de Quintana Roo. 

La secretaria estatal explicó que la tendencia indica que las nuevas tecnologías permiten hacer las reservaciones desde un teléfono celular u otros dispositivos móviles, lo cual ha derivado en la reducción del tiempo de anticipación con que las personas contratan sus paquetes vacacionales, de ahí que el ritmo de las reservaciones arroje una menor compra anticipada de paquetes vacacionales, sin embargo, conforme transcurre el tiempo las reservaciones vuelven a tomar los niveles esperados.  

Tan sólo para verano próximo aseguró que se espera la llegada a los destinos de Quintana Roo de 2.3 millones de visitantes, lo cual es una cifra muy similar a la registrada durante el mismo periodo del 2018, incluso con un incremento marginal de 50,000 visitantes más, respecto del año anterior.  

“Las reservaciones de último momento es un fenómeno cada vez más presente y podría suceder que de último momento las expectativas se vean rebasadas”, aseguró.  

Otros factores

En ese contexto, el dirigente de la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos, Roberto Cintrón Gómez, llamó a no caer en el catastrofismo, sino trabajar en los diferentes retos que enfrenta la industria turística del estado. 

El dirigente hotelero reconoció que ha habido una desaceleración de al menos 20 puntos porcentuales en las reservaciones hoteleras durante el primer cuatrimestre del año, lo cual ha hecho que muchos hoteleros hayan bajado sus tarifas hasta en 20% para intentar no perder cuota de mercado.  

Sin embargo, añadió que si se continúa enviando un mensaje catastrofista sobre la situación que vive el turismo en el país y en Quintana Roo, lo único que se conseguirá es ahondar aún más la problemática en lugar de revertirla.  

Llamó a redoblar las labores de promoción puesto que es el único camino que tiene el país y el estado para revertir la tendencia a la baja que se registra en los flujos de turismo, no sólo hacia el Caribe mexicano, sino hacia todo el país.  

Agregó que este fenómeno no es atribuible exclusivamente al fenómeno del sargazo, sino que están incidiendo otros factores como la inseguridad o la eliminación del Consejo de Promoción Turística de México, los cuales en su conjunto conforman una coyuntura riesgosa que si no se corrige a tiempo sí podría desembocar en escenarios mucho más adversos respecto de lo que se ha vivido hasta el momento en términos de ingresos divisas por turismo al país.  

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