Cancún, QR. Al menos cuatro grandes proyectos se avecinan para Quintana Roo en el 2016, algunos de los cuales podrían generar polémica y denuncias debido a los entornos naturales en que pretenden construirse.

El primero de ellos es el de la firma Desarrollos Turísticos Paso Victoria, que inició en este mismo año los trámites ambientales para desarrollar el Plan Maestro Las Américas, que consiste en urbanizar un área de 420 hectáreas en la Milla de Oro, donde está anunciada desde el 2008 la construcción de al menos dos hoteles: el JW Marriot Milla de Oro Resort & Spa y Renaissance Milla de Oro Resort.

La lideresa del organismo ambientalista Grupo Ecologista del Mayab (Gema), Aracely Domínguez, advierte que la empresa promovente no está siendo honesta en los informes que ha proporcionado a la Semarnat respecto de los impactos del proyecto, pues están omitiendo la importancia del manglar que existe en la zona al desvincularlo de la influencia que tiene sobre el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos.

Aunado a ello, la empresa asegura que no devastará los manglares, pero olvida precisar que pretende construir un camino sobre una zona de matorral costero, el cual es sinónimo de presencia de manglar, explica la activista.

El proyecto aún se encuentra en análisis por parte de Semarnat, en espera de su aprobación, luego de haberse ya realizado la consulta pública en la que se pronunciaron varios organismos ambientalistas en contra de que se le autoricen los permisos federales para su construcción.

Otro grande en la Milla de Oro

Ahí mismo, Desarrolladora Mais, de la familia Hamui, también inició en el 2015 los trámites ambientales para construir el complejo turístico-residencial Grand Puerto, de 400 millones de dólares, que consiste en 44 condominios que sumarán 704 departamentos de lujo, además de la lotificación de una gran área para la comercialización de 1,200 predios para desarrollos residenciales; centro comercial y un hotel de 640 habitaciones.

El hotel será de cuatro niveles con 157 habitaciones por nivel, alberca, y estacionamiento en colindancia con la Carretera Federal 307.

El hotel colindará con un centro recreativo de 39,000 metros cuadrados, en el que se concentrarán atracciones para el esparcimiento y convivencia social; contará con albercas, río lento y rápido, toboganes, rapel, tirolesas, áreas comerciales, taquilla, accesos y demás espacios de entretenimiento.

Tendrá también un malecón o andador con una superficie de 6,400 metros cuadrados, un club con áreas de esparcimiento cultural y de entretenimiento, involucrando museos, galería de arte, restaurante, bares, teatro, centro social y cultural, así como una rambla del arte para exposiciones. El proyecto también está aguardando la aprobación por parte de la Semarnat.

RIU

Otro proyecto que ya está envuelto en polémica, la cual tendrá su desenlace en el 2016, es el ya famoso hotel RIU Riviera-Cancún, de 95.6 millones de dólares, el cual sería el quinto RIU en esa ciudad. Este mismo proyecto ya fue rechazado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en marzo de este mismo año.

Luego del primer rechazo por parte de laSemarnat, la empresa española ingresó una nueva Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para construir un complejo de 530 habitaciones, es decir, una ligera disminución en el número de habitaciones, respecto del proyecto original.

El hotel será de 16 niveles, incluyendo además un miniclub, dos bares acuáticos, y áreas abiertas con cuatro albercas.

Todas las obras del proyecto se ubicarán en un predio en el kilómetro 17 de la zona hotelera que cuenta con una superficie total de 20,929.45 metros cuadrados, de la cual el proyecto sólo ocupará 19,654.22 m2, correspondiendo los 1,275.23 m2 restantes a la zona federal marítimo terrestre, área en la cual no se desplantará ningún tipo de obras , según se lee en la MIA consultada por El Economista.

El proyecto ya motivó un amparo por parte del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) que cuestiona la totalidad del Plan de Desarrollo Urbano (PDU) 2014-2030 que aprobó el actual gobierno municipal de Paul Carrillo de Cáceres.

El Cemda asegura que las modificaciones hechas al PDU densifican zonas que antes estaban destinadas a la protección, beneficiando proyectos como el RIU Riviera-Cancún. El proyecto está en evaluación y espera el resolutivo que emita Semarnat.

Malecón Tajamar

Ha sido el proyecto inmobiliario más famoso de Cancún en los últimos meses debido al movimiento ciudadano que se conformó en su contra, y las posteriores victorias legales que logró un grupo de 113 niños a los que se les reconoció su derecho a un ambiente sano, logrando paralizar las obras multimillonarias que se pretenden edificar ahí.

Malecón Tajamar es un desarrollo del Fondo Nacional de Fomento al Turismo en la zona centro de Cancún con vista a la laguna Nichupté. El proyecto de 58 hectáreas fue urbanizado entre el 2005 y el 2008 con recursos federales para después ser lotificado y vendido a distintos desarrolladores inmobiliarios.

Entre los proyectos que se encuentran detenidos está un desarrollo comercial, estacionamientos y oficinas de 50,000 metros cuadrados de la firma italiana Bi&Di; otros dos proyectos de oficinas, una zona residencial de 3,600 viviendas; torres condiminales, una basílica de la Iglesia católica; en total son 22 proyectos al interior de todo el complejo, el cual se asienta sobre una amplia zona de manglares, especie protegida.

Los recursos legales interpuestos en contra de la devastación de manglar que supone llevar a cabo este proyecto inmobiliario se resolverán este año. Muchas voces aseguran que el proyecto se llevará a cabo, pues la inversión ya está hecha y el gobierno ni los inversionistas perderán lo que ahí está en juego.

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