Ante la proximidad de la temporada de huracanes para el océano Pacífico, la Secretaría de Economía (SE) alista la puesta en marcha del Sistema de Información, Comercio Interior y Abasto (SICIA) que tiene el objetivo de restablecer en un plazo máximo de 10 días el acceso de la población a los insumos básicos, así como a servicios bancarios en caso de afectación por ciclón.

Julio Aranda Manzanero, delegado de la Secretaría (SE), explica que el SICIA cuenta con un fondo de 500 millones de pesos disponible para aquellos negocios que resulten afectados en caso de contingencia, con esquemas que van desde subsidios de 15 a 30 mil pesos para microempresas, financiamiento para Pymes de 50, 000 a 2 millones de pesos a través de Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles) o Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), y esquemas de financiamiento para reconstrucción para medianas y grandes empresas con tasas preferenciales y créditos blandos a través de la banca comercial.

La primera etapa del SICIA comienza con el inicio de la temporada de huracanes. Se instala el comité permanente que agrupa a autoridades municipales, estatales y federales, y representantes de cámaras empresariales, y se acopia información sobre las existencias de productos básicos, perecederos, no perecederos, además de elaborarse planes de acción que faciliten la entrada de personal para la reactivación de los servicios básicos como energía eléctrica, agua potable y servicios bancarios ante una contingencia como un huracán.

Aranda Manzanero explica que la experiencia de huracanes como Wilma, Dean e inundaciones como las de Tabasco han permitido afinar la eficacia del programa y hoy está asegurado la reactivación del abasto y servicios básicos en un plazo no mayor de 10 días, pues se trabaja de manera directa, en el caso de Cancún, con 130 empresas que son las principales proveedoras de pinturas, cerrajería, agua potable, perecederos, no perecederos, tiendas de autoservicio y departamentales afiliadas a la ANTAD, transportistas entre otros.

En caso de que algún fenómeno golpee la ciudad, pasada la contengencia se levanta un censo de las empresas más golpeadas, y comienzan a fluir los recursos para la reactivación de la economía local, añade.

En WIlma se ejercieron más de 500 millones de pesos en apoyos a pequeñas y medianas empresas, en Tabasco se superó por mucho esa cifra, y para este año partimos de una cifra similar, pero hay opción a ampliar la bolsa de recursos en caso de ser necesario, concluye.