El consorcio chino-mexicano liderado por China Railway Construction Corporation podría estar atado de manos para emprender acciones legales en contra de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), por la revocación del fallo de la licitación del proyecto del Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro, que implicaba una inversión de 50,820.3 millones de pesos sin IVA.

Esto, debido a que la cancelación del fallo se hizo bajo el artículo 40 de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas (LOPSRM), que en su argumentación deja en claro que solamente se podrá interponer una inconformidad si lo hacen todos los integrantes.

A la fecha no se ha hecho público el documento que detalle las razones por las que la SCT decidió revocar el fallo, en cambio, ya dio a conocer el par de cuartillas con las que notificó que no se firmaría el contrato el pasado 2 de diciembre, como lo estableció la convocatoria.

La notificación, basada en el artículo 47 de la LOPSRM, se refiere únicamente a los compromisos económicos que tendría la SCT con los afectados: los gastos no recuperables.

La determinación de dar por cancelada la licitación deberá precisar el acontecimiento que motiva la decisión, la cual se hará del conocimiento de los licitantes y no será procedente contra ella recurso alguno; sin embargo, podrán interponer la inconformidad en términos del Título Séptimo, Capítulo Primero de esta ley , refiere la ley.

Controvertido proceso

El 3 de noviembre, la SCT falló en favor de la única propuesta presentada para realizar el proyecto del TAV, por 50,820.3 millones de pesos sin IVA; tres días después, lo canceló.

Previamente, el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, informó que se canceló el fallo para evitar acciones que pretendieran bloquear la construcción de este gran proyecto.

La propuesta la hizo con base en el artículo 40 de la Ley Vigente de Obra Pública, el cual permite cancelar un fallo cuando el pueda perjudicar a la Secretaría y desde luego al proyecto sin que haya recurso en contra. Era el momento legal para cancelar el fallo con los menores riesgos y costos previsibles , agrega un comunicado de la SCT.

El contrato que no se firmó

La SCT presentó el 1 de diciembre la notificación de la no firma del contrato para llevar a cabo los trabajos del TAV, dirigida a los representantes legales del consorcio chino-mexicano, en un documento de dos páginas.

Conforme a la Ley, la SCT reiteró en éste que sí cubrirá el monto de los gastos no recuperables; pero no detalla las razones de la cancelación.

De acuerdo con el documento, la SCT informó de conformidad con el artículo 47, párrafo cuarto, de la LOPSRM, que de no llevar a cabo la firma del contrato, ésta -a solicitud escrita del licitante- cubrirá los gastos no recuperables en los que incurrió para preparar y elaborar su proposición.

CRCC ha manifestado su interés de volver a participar en las nuevas bases de licitación, sin embargo los aliados podrían no ser los mismos. Esto deja ver que podría no haber un interés común por emprender acciones legales ante la cancelación del fallo.

En días pasados un representante del consorcio ganador de la licitación, informó que el pasado lunes se nos entregó un documento de una cuartilla y no hubo más detalles. Ahora nuestros abogados analizarán la situación .