Tijuana, BC. En una maratónica sesión, el cabildo y el alcalde de Ensenada dieron marcha atrás al reglamento sectorial que permitiría la construcción de vivienda y complejos turísticos en el Valle de Guadalupe, sitio donde se produce 90% del vino mexicano.

Por unanimidad, los regidores y el alcalde Gilberto Hirata Chico cancelaron el reglamento del Programa Sectorial de Desarrollo Urbano-Turístico de los Valles Vitivinícolas de la Zona Norte de Baja California, el cual fue aprobado por la anterior administración municipal de forma poco convencional.

Cabe recordar que el pasado 8 de noviembre del 2013, el entonces presidente municipal, Enrique Pelayo Torres, citó a sesión extraordinaria de cabildo, de forma privada y por la noche, con el fin de dar madruguete a los vitivinicultores del Valle, que se siempre se opusieron a las modificaciones del uso de suelo.

En aquella sesión de cabildo, se aprobó el cambio en el reglamento y se envió al Congreso de Baja California para su publicación, lo cual quedó cancelado tras la moción aprobada el miércoles por el actual cabildo de Ensenada, por lo que esta acción ahora queda en manos del gobernador Francisco Vega de Lamadrid.

El presidente municipal de Ensenada, Gilberto Hirata, explicó que se cancelaron las modificaciones a los artículos que, de acuerdo con vitivinicultores, favorecían a proyectos como Rancho Olivares, de la inmobiliaria Lagza, que pretendía construir un complejo turístico de 4,000 viviendas en zonas agrícolas destinadas a la siembra de vid.

En palabras de Jaime Palafox Granados, productor de vino, con esto se espera cerrar el tema del uso de suelo y cualquier cambio en el Valle y que, en lugar de eso, las autoridades atiendan problemas más relevantes, como la escasez de agua.

Con esto se cierra el tema del uso de suelo del Valle de Guadalupe (...), lo que queremos es que la autoridad, con esto, deje este capítulo atrás y trabajemos en otros temas , dijo.

YA SENTÍAN LA PRESIÓN

Cabe recordar que en el 2013, cuando se destapó la intención del gobierno municipal en turno de modificar los usos de suelo del Valle de Guadalupe, los productores de vino y la sociedad en general se manifestaron en contra de la medida.

Miles de firmas y detractores levantaron la voz en contra del ex alcalde Pelayo Torres, a quien querían fuera de Ensenada, formando grupos en redes sociales y manifestaciones en las calles de Ensenada y en el Valle.

De acuerdo con Hugo D’Acosta López, presidente de la Asociación de Vitivinicultores de Baja California, de modificarse los usos de suelo, se destinarían 7,000 hectáreas para uso residencial, de 95,000 hectáreas que tiene el Valle en su totalidad, poniendo en riesgo las zonas agrícolas y la vocación misma de la zona que padece escasez de agua.

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