Puebla, Pue. La Asociación Poblana de Restaurantes y Prestadores de Servicios (Apresac) denunció que la compra de pipas de agua se encareció en el estado al pasar de 500 a 1,200 pesos a raíz de la emergencia sanitaria por Covid-19, lo que orilló al cierre de 60 negocios que no pudieron seguir costeando ese servicio. 

Felipe Mendoza Torres, director de la organización con 300 socios, comentó que los establecimientos se encontraban en el Centro Histórico poblano, donde el suministro está limitado y por ende debían comprar pipas para funcionar, con base en las medidas sanitarias. 

Indicó que, durante décadas el centro de la ciudad ha tenido problemas de suministro y eso perjudica a los negocios, situación que se complicó más por la pandemia, que exige a cada negocio tener lo indispensable para el aseo de personal y comensales tras la reapertura de sectores no esenciales, que se dio el pasado 7 de agosto pasado. 

“Era pagar nómina o el agua, ya que cada tres días se pedía una pipa de 9,000 litros, pero escaseaba porque se usa demasiado para la limpieza y el lavado de los productos”, apuntó. 

Mencionó que no estarían recurriendo a ese servicio si recibieran el suministro adecuado de la concesionaria, pero con la distribución dos veces a la semana no pueden los restauranteros funcionar. 

Abusos 

Comentó que los abusos de los piperos no han sido frenados por las autoridades pese a la denuncia pública que hicieron; sin embargo, a estas alturas, por el cierre de 60 negocios, de nada sirve que atienda la queja sino dan el suministro suficiente. 

Mendoza Torres dijo que los negocios aún abiertos no pueden costear un suministro caro, cuando las ventas diarias están al 20% y que en la décima edición de El Buen Fin apenas subió otro 15%, durante los 12 días de esa campaña de descuentos y otras promociones. 

En este tenor, no descartó que vayan a “bajar cortina” más negocios afiliados incluso antes de concluir el presente año, ya que la recuperación económica es a largo plazo, la cual no todos tienen la capacidad de soportar, porque el 70% son negocios familiares. 

Indicó que si las autoridades tienen interés por cuidar los empleos que generan restauranteros, deberían apoyar con dotarlos de más agua y a costos especiales, así como hacen en las colonias de escasos recursos, para cuidar los empleos. 

Comentó que la escasez de agua afecta en general a los negocios que están en el centro de la ciudad, pero en el caso de los restaurantes más por el alto consumo que hacen en la elaboración de alimentos y limpieza.