Tijuana, BC. Durante la primera semana de julio, considerada como el arranque del periodo más largo de vacaciones, más de 143,000 personas visitaron Baja California, generando un consumo que superó los 163 millones de pesos.

El secretario de Turismo del estado, Óscar Escobedo Carignan, dijo que a pesar de haber sido un día festivo atípico –por el 4 de julio, Día de la Conmemoración del Aniversario de la Independencia de Estados Unidos– el fin de semana presentó incrementos en la afluencia turística comparados con el mismo periodo del año anterior.

“Este año tuvimos incrementos de 10% tanto en afluencia como en el consumo turístico; además de que la ocupación hotelera estatal fue en promedio de 75%”, explicó el funcionario estatal.

Además, detalló que en cuartos ocupados, Baja California registró un incremento de 1,457 más que en el 2017, dando un total de 14,277 cuartos noche en toda la entidad.

Los destinos con mayor demanda fueron Ensenada, Rosarito y Tecate, con 91, 90 y 89%, respectivamente, en ocupación hotelera promedio durante la noche del viernes y del sábado, siendo éste último el de mayor crecimiento con 6 puntos porcentuales por encima de lo que se registró durante el 2017.

Playas de Rosarito, uno de los destinos de playa preferidos por el mercado californiano, registró una mayor afluencia con 40,220 personas, siendo así el que mayor aportación tuvo en lo que al consumo turístico se refiere, con más de 47.5 millones de pesos, lo que representa 29% del total estatal.

Por otra parte, dijo que el puerto de Ensenada registró el arribo de dos cruceros, mientras que las principales carreteras en la entidad registraron un importante movimiento, con más de 165,000 vehículos.

Proyección

Escobedo Carignan agregó que con los resultados de la primera semana de julio, la entidad se encamina a superar las cifras alcanzadas durante el año pasado relacionadas con la oferta turística que, por ejemplo, significaron una ocupación hotelera de 56%, aunque Playas de Rosarito estuvo por encima, con 64 por ciento.

Además, fueron puestos en marcha 23 proyectos hoteleros de los cuales por lo menos cinco se encontraban en el municipio, y se consideraron debido a que la demanda con base en los visitantes nacionales y extranjeros incrementó.

Uno de los megaproyectos fue el Baja California Center, un sitio para celebrar convenciones y que está ubicado en Playas de Rosarito, que también ha servido como un detonador del turismo de reuniones, pero que además deja una derrama económica para el municipios; la dependencia estatal refirió que el año pasado celebró 59 eventos que dejaron una derrama económica de 246.9 millones de pesos.

 estados@eleconomista.mx