Tijuana, BC. Una delegación de empresarios y representantes del gobierno en Baja California viajará a Washington en una misión comercial, que tiene como objetivo principal aprender de los acuerdos finales que alcanzaron México y Estados Unidos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

La asociación de Desarrollo Económico e Industrial de Tijuana (Deitac) informó que se trata de un grupo de aproximadamente 100 personas, que representan organismo empresariales y entes gubernamentales, teniendo como abanderados a los alcaldes de Tijuana y San Diego, Juan Manuel Gastélum Buenrostro y Kevin Faulconer, respectivamente.

La misión, además de aprender de los cambios en la política laboral y fiscal en el TLCAN, también es promover la megarregión, conformada por California y Baja California, que tiene un valor que supera 250,000 millones de dólares.

La directora ejecutiva de Deitac, Adriana Eguía Alaniz, explicó que el viaje a Washington será del 30 de septiembre al 3 de octubre y es una de las estrategias principales para destrabar los temas regionales en la frontera con las autoridades federales del gobierno estadounidense, además de atraer inversión extranjera.

En el 2017, Deitac realizó 10 viajes internacionales y entre 20 y 25 regionales, que fueron a California, de los cuales en siete de los casos terminaron en el cierre de proyectos para Baja California, con una proyección de superar la cifra para el 2018, ya que de enero a agosto ya fueron cerrados ocho contratos.

“Vamos en equipo con el resto de la delegación y nuestro objetivo es el conocimiento de las reglas que quedaron en el TLCAN”, dijo.

Adriana Eguía indicó que para este viaje los temas a negociar son el uso de energía y agua; transporte y turismo; defensa y seguridad, con una reunión que sostendrán con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos para hablar de cómo hacer más ágil y eficiente el cruce entre ambos países.

Infraestructura

Sobre proyectos de infraestructura, añadió, hay dos que son prioridad: la ruta férrea del desierto (que atraviesa la frontera) y la Garita Mesa de Otay II. En el primer caso es un proyecto ferroviario de Tecate, que consiste en unir la Vía Corta del Tren (del lado mexicano) con la Línea del Desierto (del estadounidense), para el cual se requiere una inversión de 110 millones de dólares para echar a andar los 113 kilómetros en territorio anglosajón.

Mientras que en el segundo requiere de una inversión de 750 millones de dólares; se trata de un edificio que combinará instalaciones prácticas de inspección en ambos lados de la frontera con innovaciones en carriles reversibles.

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