Cancún, QR. El relanzamiento de la licitación del Tramo 5 del Tren Maya ya no será bajo el esquema de asociación público-privada (APP), sino como obra pública, igual que el resto de las tres licitaciones anteriores, aseguró Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

“Incluirá de nueva cuenta la ampliación de la carretera a seis carriles para abrir paso a la vía del tren al centro de la autopista, con el objetivo de permitir una doble vía para el traslado de carga y pasajeros en ese tramo”, explicó.

Esta parte técnica de la licitación, dijo, ya estaba resuelta por BlackRock en la propuesta no solicitada que presentaron, aunque no lograron solventar la parte económica, lo que influyó en el resolutivo final para declarar desierta la licitación.

Jiménez Pons recordó que el presidente Andrés Manuel López Obrador ya había dejado entrever que no quiere financiamientos que resulten “muy onerosos para el país”, por lo que se optará por la opción de recursos públicos para este tramo.

El pasado lunes, López Obrador mencionó en su conferencia matutina que su gobierno no quería aceptar las condiciones de la APP dado el elevado costo del mismo. “Ahora estamos viendo lo del tramo Tulum-Cancún, pero no vamos a pagar más que el financiamiento que requiere el gobierno cuando solicita deuda. Ni queríamos aceptar las condiciones de las famosas APP, lo haríamos si nos sale igual que el interés de deuda soberana que paga Hacienda. Si es mayor, no”.

Al cuestionar a Jiménez Pons  si existe la posibilidad de que el Tramo 5 sea entregado al Ejército para su construcción, como sucederá con los tramos 6 y 7, afirmó que no es una opción contemplada por el presidente, ya que el trayecto de Cancún a Tulum es uno de los más rentables de todo el recorrido y requiere experiencia no sólo en el proceso de trazado y edificación, sino en la operación del mismo, ya que será un tramo de doble vía para el traslado simultáneo de carga y pasajeros.

Propuesta desechada

La solución elaborada por BlackRock en su propuesta no solicitada para competir por el Tramo 5 del Tren Maya planteaba cambios radicales en las vías carreteras que hoy unen el corredor turístico Cancún-Tulum, el cual posee la mayor densidad de cuartos de hotel del país, con más de 90,000 llaves.

El proyecto planteaba construir una vía elevada que recorriera toda la mancha urbana de Playa del Carmen del lado del mar, paralela a los puentes vehiculares que actualmente transitan en ese tramo.

La vía correría por el centro de la carretera federal de cuatro carriles por casi todo el trayecto entre Cancún y Tulum, exceptuando sólo la mancha urbana de Playa del Carmen, donde la vía se adentraría a la ciudad mediante un viaducto elevado, paralelo a los actuales puentes vehiculares, para luego reincorporarse al centro de la arteria federal.

Se demolerían los puentes que atraviesan actualmente la cabecera municipal de Puerto Morelos, así como el puente ubicado frente al hotel Moon Palace, todos ellos construidos durante el sexenio del exgobernador Roberto Borge Angulo.

estados@eleconomista.mx