El reemplacamiento obligatorio para el transporte público y mercantil, que arrancará a mediados del año, dejará ingresos por cerca de 90 millones de pesos al gobierno de Puebla.

Son 60,000 las unidades que están sujetas a dicho programa, de las cuales 12,000 prestan el servicio en la capital.

El subsecretario de Transporte en el estado, Carlos Zurita García, comentó que será en las próximas semanas cuando se inicie con la revista vehicular para conocer el estado físico-mecánico de las unidades, que es la etapa previa al canje de placas.

Entrevistado por El Economista, dijo que los nuevos metales tendrán un costo de 1,500 pesos. Incluye la revisión de la unidad y la expedición de las matrículas.

Mencionó que el programa no tiene fines recaudatorios para la Secretaría de Transportes local, ya que todo lo que se cobre irá a las arcas de la Secretaría de Finanzas. Aclaró que el objetivo es depurar el padrón de autobuses, microbuses y taxis que circulan en los 217 municipios que conforman la entidad poblana.

En ese sentido, estimó que en el pase de revista se detectarán alrededor de 4,000 unidades, principalmente del transporte público, que deben ser sustituidas, luego de cumplir con el tiempo de 10 años para funcionar que marca la Ley del Transporte y Vialidad.

El funcionario destacó que los concesionarios que estén sujetos al cambio de los modelos de vehículos sólo tendrán 15 meses para comprar otro, que es el tiempo que duraría el reemplacamiento.

Detalló que en la dependencia se tiene un padrón de 33,000 unidades tanto del servicio público como mercantil, mientras que la de Finanzas cuenta con un listado de casi 30,000, por lo que con el programa se depurará. Agregó que la disposición federal marca que cada tres años se debe hacer el canje, sin embargo, el gobierno de Puebla sólo ve necesario hacerlo una sola vez en el sexenio.

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