Puebla, Pue. El presidente del Consejo Estatal Agropecuario (Ceagro), Arturo Con Ortiz, consideró que a pesar de la pandemia de Covid-19 se deben retomar los planes para fortalecer el campo poblano con la reconversión productiva, mediante la promoción de cultivos con mejor rentabilidad en las 23 regiones del estado de Puebla.

Recordó que en el 2020 se detuvieron proyectos porque no había condiciones para llevar a cabo los trabajos de seguimiento, los cuales iniciaron en febrero y a finales de marzo de ese año debieron suspenderse por el confinamiento obligatorio.

“Para junio pasado se tenía previsto presentar un avance de las 23 regiones y el tipo de cultivos idóneos para sembrar en cada una, a fin de mejorar la rentabilidad, pero no prosperó”, acotó.

El presidente del Ceagro destacó que tienen una base de investigación de tres años, en la que se determinó que más allá de apoyar al sector con semillas, fertilizantes o maquinaria, lo que se necesita es asesoría integral que convenza de sembrar otros cultivos de acuerdo al clima y tierra para hacer más rentable al campo.

Explicó que la siembra del maíz y otros granos en zonas frías que se encuentran en el Valle de Serdán, en la parte oriente y el norte del estado, sólo dejan cosechas básicamente para el auto consumo y no para sacarle provecho como negocio, por lo mismo, dijo, hay un gran reto para las autoridades estatales en primera instancia y después para la Federación en cuanto a apoyos para este rubro.

En la entidad poblana se siembra 1 millón de hectáreas, pero existe un potencial de aumentar 30% si se reutilizan tierras abandonadas mediante la reconversión productiva.

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Rural estatal, del total de superficie cosechada en el estado, sólo 17% está destinada a las frutas y hortalizas, lo cual significa un desaprovechamiento de las zonas agrícolas.

Creación de cooperativas

Con Ortiz recordó que también están impulsando la creación de 15 cooperativas con el propósito de reconvertir en principio 45,000 hectáreas subutilizadas, donde pueden sembrar productos tres veces más rentables.

En este tenor, dijo que son más de 900 campesinos participantes, quienes buscan entrar a la comercialización con cadenas de supermercados para abastecer a las agroindustrias con productos de calidad, lo cual está exento del intermediarismo.

“La pandemia sólo permitió agrupar a los productores, después de medio año en tratar de convencerlos sobre los beneficios de trabajar bajo ese esquema y dejar de hacer esfuerzos individuales, los cuales se traducían en bajo ingresos y con más pérdidas en inversiones de sus cosechas”, ahondó.

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