Yucatán presenta niveles moderados de deuda y requerimientos de financiamiento, una fuerte recaudación de ingresos propios, un elevado crecimiento económico estatal y una adecuada posición de liquidez.

Por lo anterior, Moody’s de México asignó una evaluación del riesgo crediticio base de “ba1” y calificaciones de emisor de “Ba1/A1.mx” al estado. La perspectiva es Estable.

De acuerdo con la calificadora, estas calificaciones “reflejan niveles moderados tanto de deuda como de servicio de la deuda, una fuerte recaudación de ingresos propios, un elevado crecimiento del PIB estatal, moderados requerimientos de financiamiento y una adecuada posición de liquidez en comparación con otros pares mexicanos con calificación de “Ba1”.

Adicionalmente, las calificaciones asignadas también incorporan las presiones por el elevado déficit actuarial de pensiones.

La calificación de “Ba1” también refleja la evaluación de Moody’s de una baja probabilidad de apoyo proveniente del gobierno federal para Yucatán, igual al caso de otros estados.

“Del 2014 al 2018, Yucatán registró requerimientos financieros en promedio equivalentes a 1.1% de los ingresos totales, similares a la mediana de los pares mexicanos en “Ba1” (-0.6 por ciento). Como resultado, la liquidez medida por el indicador de efectivo a pasivo circulante fue en promedio equivalente a 0.61 veces, ligeramente por debajo de la mediana de los estados calificados en “Ba1” (0.75 veces)”, detalló la agencia.

La deuda directa e indirecta neta, así como el servicio de la deuda, se han mantenido en niveles bajos, equiparables a 15.9 y 1.9% de los ingresos totales, respectivamente.

“En términos de recaudación, históricamente Yucatán ha registrado un indicador de ingresos propios a ingresos totales relativamente mayor, con un promedio de 10.1% en el periodo 2014-2018, en comparación con la mediana “Ba1” de 9.9 por ciento. Adicionalmente, Yucatán ha sobresalido en términos de crecimiento económico, al registrar un crecimiento anual de 3.7% en el cuarto trimestre del 2018 y de 3.1% en el primer trimestre del 2019, considerablemente por encima de los promedios nacionales en los mismos periodos de 1.14 y 0.42%, respectivamente”, reportó la calificadora.

“Estos resultados son muy positivos para el estado, ya que el crecimiento del PIB determina 60% de la distribución del Fondo General de Participaciones y también contribuye al mantenimiento de una fuerte recaudación de ingresos propios”, ahondó.

Estabilidad

Para los años 2019 y 2020, Moody’s estima que Yucatán mantendrá requerimientos financieros moderados y estables, equivalentes en promedio a 1% de sus ingresos totales, lo cual continuará impulsando una mejora de la posición de liquidez del estado a un promedio de 0.74 veces el efectivo a pasivo circulante.

Asimismo, espera que aun con la deuda adicional que contratará el estado en los próximos meses, para implementar el sistema integral de seguridad electrónica Fortalecimiento Tecnológico de Seguridad y Monitoreo Yucatán Seguro, la deuda directa e indirecta neta y el servicio de la deuda (capital e intereses) a ingresos totales promediarán 21.2 y 2.2%, respectivamente, en el 2019 y el 2020, niveles que permanecen bastante manejables.

En cuanto a pensiones, la entidad tiene un déficit actuarial equivalente a 172% de los ingresos totales del 2018, por arriba de la mediana de estados calificados por Moody’s (110 por ciento).

[email protected]