Los esfuerzos por reactivar la industria petrolera y por diversificar a las entidades más dependientes de este sector no han sido suficientes para que Campeche y Tabasco salgan del rezago económico. En el otro extremo se ubica Tamaulipas, única entidad que aprovecha el denominado oro negro.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al comparar el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) con petróleo y sin petróleo durante el primer semestre del año, se observa que, considerando cualquiera de estas dos variables, Campeche, Tabasco, Chiapas y San Luis Potosí registran caídas, aunque los casos más preocupantes son los primeros dos estados, por mostrar un alto nivel de dependencia petrolera.

En total, son nueve entidades con actividad petrolera en el país. Las más dependientes de este sector son Campeche (72.5% de su Producto Interno Bruto —PIB— corresponde a minería petrolera), Tabasco (45.5%), Veracruz (3.3%) y Tamaulipas (2.4%); le siguen Chiapas (1.8%), Puebla (0.6%), Nuevo León (0.3%), Coahuila (0.1%) y San Luis Potosí (0.02 por ciento).

En este sentido, el ITAEE de Tabasco con petróleo disminuyó 10.49% a tasa anual en los primeros seis meses del año, y sin petróleo el descenso fue de 0.51 por ciento. La buena noticia es que ya no es último lugar nacional, posición que al quitar esta variable ostenta Zacatecas (3.64 por ciento).

Para Campeche, la baja en su actividad económica es de -2.47% con petróleo y -0.63% sin petróleo.

De hecho, de las nueve entidades analizadas, sólo Tamaulipas exhibió un mejor desempeño si se considera la minería petrolera (crecimiento de 2.02% anual, frente a 1.80% sin petróleo).

Lo anterior se explica por la política económica que sigue el gobierno estatal en la materia. Por ejemplo, en el ITAEE de la minería petrolera fue la única entidad que mostró un incremento (11.2% anual en el primer semestre), mientras que quitando el petróleo el indicador cae 7.6 por ciento.

El análisis económico sin considerar la minería petrolera se refiere a que se exceptúa la extracción de petróleo y gas, así como la perforación de pozos petroleros y de gas.

Es importante mencionar que el ITAEE, en términos generales, sigue los mismos principios y normas contables del cálculo anual del PIB por entidad (puede considerarse como un resultado preliminar de este indicador) y del PIB trimestral, cuya información manifiesta el desarrollo de la situación económica de los estados del país, en el corto plazo.

Antecedente

Las economías que más dependen del petróleo aún sufren la crisis del sector, como Campeche y Tabasco. Si bien sus gobiernos estatales tienen como bandera la diversificación sectorial, la cual ya se reflejó en algunos indicadores, todavía en el ITAEE, el más importante en materia económica, continúan en fase recesiva.

Los bajos niveles del precio del crudo y disminución de la producción de hidrocarburos comenzó a mitad del 2014.

En el 2013, el precio promedio de la mezcla mexicana fue de 98.79 dólares por barril; en el 2014 pasó a 87.53 dólares; en el 2015 a 44.18 dólares, y en el 2016 a 35.76 dólares (en este año tocó mínimos históricos con 18.90 dólares). Ya en el 2017 se recuperó, al registrar un precio de 46.39 dólares, y continuó con la misma tendencia en el 2018 (61.89 dólares). Al 9 de noviembre promedia 56.50 dólares por barril.

Además, desde junio del 2017, la producción de petróleo crudo no rebasa 2 millones de barriles diarios.

Esfuerzos

Para Héctor Magaña Rodríguez, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, Tabasco y Campeche han realizado esfuerzos importantes por diversificar sus actividades económicas, particularmente hacia el sector comercial y turístico, aunque la dependencia en minería petrolera continúa siendo muy alta y ha terminado por opacar los avances en otras ramas.

“Al ser estados tan dependientes de este recurso, cualquier fluctuación en el mismo genera incertidumbre y volatilidad. Campeche ha tenido caídas muy pronunciadas debido a la crisis petrolera, siendo la entidad del país que registró la caída anual más pronunciada en el primer trimestre del año pasado en ingreso formal, con una tasa de 4.4% en términos reales”, indicó Eufemia Basilio Morales, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“La crisis petrolera definitivamente es un factor que ha jugado en contra del crecimiento en Campeche, ya que, de ser considerado un estado tradicionalmente petrolero, ha tenido que tratar de transformar su economía tras la caída en la producción y el precio del petróleo, que lo ha llevado a implementar nuevas estrategias de política encaminadas a crear nuevos empleos en giros distintos”, señaló.

La especialista aseguró que el caso de Tabasco es similar al de Campeche: “Es una economía petrolera que se vio fuertemente afectada por la crisis del sector, cuya disminución económica ha impactado en el nivel de pobreza laboral, en la informalidad. Al igual que Campeche, establecieron mecanismos para la reactivación económica. Ha funcionado de manera paulatina, pero lenta”.

Excepción

De los estados petroleros, Tamaulipas es la excepción, al obtener aumentos en la minería petrolera. Al respecto, Magaña Rodríguez aseveró que esta entidad no resultó afectada por la crisis del sector, debido a que su dependencia es baja, en comparación con los estados del sureste.

“Además, en Tamaulipas se cuenta con otras industrias manufactureras de exportación diferentes a los derivados del petróleo que tuvieron un desempeño favorable en los primeros seis meses del año. Sin embargo, los elevados niveles de delincuencia y las caídas constantes en la actividad industrial podrían mermar los resultados para la segunda mitad del 2019”, añadió.

La investigadora de la UNAM agregó que Tamaulipas ha diversificado sus fuentes de ingreso, no es totalmente dependiente del petróleo, su deuda es baja y su actividad económica es positiva.

“La industria manufacturera es uno de los sectores más importantes en el estado, ya que brinda miles de empleos y da salarios elevados. También ocupa un lugar primordial en explotación de minerales. La zona de Mante y Victoria se caracteriza por alto potencial en minerales no metales como arena, grava, asbesto y minerales como la barita”, detalló.

 

Fortalecer camino

El director del CIEN del Tecnológico de Monterrey refirió que los estados petroleros deberían fortalecer su camino hacia la diversificación.

“Difícilmente los niveles de producción de Pemex podrán regresar a los máximos obtenidos cuando las entidades petroleras alcanzaron su auge, y más si no se cuenta o se limita la participación del sector privado. De esta forma, las entidades deberán analizar sus fortalezas y con base en ello construir una estrategia de migración hacia otras actividades para no agravar los malos resultados que han tenido en su actividad económica petrolera.

“Con los proyectos anunciados en materia energética, difícilmente se impulsará la actividad petrolera, ya que lo que se requiere es elevar la producción de hidrocarburos. Para esto, se necesita de una mayor inversión en exploración en aguas profundas. Esta actividad es muy costosa y consume muchos recursos, de tal forma que la participación del sector privado se vuelve fundamental.

“Sin embargo, no se han anunciado proyectos importantes en materia de exploración, ni una mayor colaboración con la Iniciativa Privada, por lo que no es de esperar una mejora importante en la actividad petrolera estatal, al menos en el corto plazo”, manifestó.

Mercado interno

Eufemia Basilio consideró que para poder enfrentar esta situación en los estados petroleros, los gobiernos locales deberían construir estrategias de política económica que reactive el mercado interno, mediante el abatimiento de la pobreza y la informalidad.

“Es importante que se redistribuyan y se redireccionen los ingresos, y que la deuda se destine a actividades productivas, para que sea posible una diversificación económica que genere crecimiento.

“Se deben retomar actividades productivas que se han olvidado, como los sectores agropecuario, ganadero y pesquero, con la finalidad de generar empleos y recuperar los que sea han perdido en la industria petrolera. También pueden impulsar el sector turístico como opción generadora de ingresos.

“Las entidades analizadas deben diversificarse y no basar su economía en los ingresos petroleros, porque sabemos que éstos resultan volátiles y ante una crisis como la pasada será difícil retomar el rumbo”, concluyó.

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