Los gobiernos de los estados de Quintana Roo y Guerrero, así como expertos en la materia, solicitaron revisar el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal.

Ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados —de los 37 diputados que la integran, sólo asistió menos de la cuarta parte— los representantes de las administraciones locales consideraron que el sistema, que data de 1980, es inequitativo.

Luis David Vázquez, subsecretario de la Secretaría de Finanzas y Planeación de Quintana Roo, refirió que, por ejemplo, su estado tiene un crecimiento económico mayor al del promedio nacional, además de hacer un gran esfuerzo recaudador. Sin embargo, dijo que el Fondo General de Participaciones no pareciera tomar en cuenta eso.

“El estado de Quintana Roo es uno de los que jala el promedio nacional (de crecimiento) hacia arriba. Por lo tanto, se le debería de premiar en el Fondo General de Participaciones (...) Para el 2020, las participaciones que nos tocan incrementarán 1.2% si bien nos va. Entonces, no premia para nada el fondo al esfuerzo recaudatorio estatal ni al crecimiento”, aseveró.

Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, recordó que este 2019 las entidades federativas van a tener menores aportaciones y participaciones respecto al año pasado.

“Durante muchos años hubo, de alguna manera, una adaptación por parte de los estados a recibir muchos recursos, y actualmente la mayor parte de ellos no existe. Se entiende que se esté enfrentando una carencia”, refirió.

En el Parlamento Abierto, organizado por la Comisión de Hacienda y Crédito Público, se esperaba la presencia de más representantes estatales, como de Javier Corral, gobernador de Chihuahua, y otros funcionarios de Coahuila, Campeche, Michoacán, Colima y Veracruz, los cuales no asistieron.

Centralismo

Tulio Samuel Pérez Calvo, secretario de Finanzas y Administración de Guerrero, indicó por su parte que existe un centralismo fiscal, ya que se deja de lado a las entidades de menores recursos en la parte de las aportaciones y participaciones.

“(Los retos que se enfrentan son) que los recursos financieros no corresponden a las necesidades de gasto de los gobiernos estatales y municipales, además de que persiste una desigual distribución de las aportaciones y del resto del gasto federal. Se distribuyen a través de criterios inequitativos, y no de acuerdo con las necesidades de gasto social de las entidades”, precisó.

Añadió que es necesario invertir a favor de las entidades más atrasadas y que han sido marginadas del desarrollo, ya que actualmente se concentra en las entidades que más crecen.

“Nos preocupa el centralismo fiscal de la nueva administración, y por consecuencia la disminución de 73 y de 7% de los recursos del Ramo 23 y de los convenios de descentralización y resignación”, detalló.

En este sentido, pidió que el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020 trate de subsanar las desigualdades financieras que existen entre las entidades federativas.

En descenso

Para el próximo año, el gobierno federal prevé menos recursos destinados a estados y municipios.

Según el Paquete Económico 2020, el gasto federalizado, que es la transferencia de recursos federales a los gobiernos locales, suma 1.97 billones de pesos, monto menor en 0.5% real con relación al presupuesto aprobado de este 2019.

El gasto federalizado se integra por participaciones, aportaciones, convenios de coordinación en materia de descentralización y reasignación, y subsidios.

Del total de recursos, 47.9% corresponde a participaciones; 41.4% a las aportaciones que se canalizan a destinos específicos, como educación, salud, infraestructura social y seguridad pública, y el restante 10.7% a otros conceptos, como asignaciones para convenios de coordinación y subsidios.

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