El nivel de endeudamiento que presentó Quintana Roo en el 2017, así como la expectativa de que continúe bajando para los siguientes periodos, determinaron que HR Ratings ratificara la calificación del estado en “HR BBB” con perspectiva Estable.

“De acuerdo con el crecimiento interanual de 10.9% reportado en los Ingresos de Libre Disposición (ILD), la métrica de deuda neta ajustada sobre los ILD disminuyó de 164.3% en el 2016 a 150.5% en el 2017, reducción similar a la esperada en la revisión anterior”, informa la calificadora en un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

Agrega que el nivel de endeudamiento bancario a largo plazo de la entidad se considera alto comparado con el resto de los estados calificados por HR Ratings. La expectativa para los siguientes años es un resultado superavitario en el balance primario, equivalente a 3.5% de los ingresos totales, aproximadamente, ya que se proyecta un mayor nivel de participaciones y un adecuado fortalecimiento en la recaudación propia.

Por lo anterior, la deuda neta ajustada representaría 144.3% de los ILD, sin contemplar adquisición de financiamiento a corto plazo durante el 2018.

Por otro lado, en línea con la reestructura realizada a inicios del 2017 de la deuda bancaria del estado, el servicio de deuda a ILD se redujo de 19.8% a 14.1% en el 2017 y se vaticina para los próximos ejercicios un promedio de 14.2 por ciento.

Al cierre del año pasado, explica la agencia, la deuda directa ajustada compuesta por cinco créditos estructurados a largo plazo asciende a 18,964 millones de pesos, en conjunto esos financiamientos tienen asignado como fuente de pago 90.9% del Fondo General de Participaciones del estado.

Asimismo, se contrató con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos una garantía de pago oportuno de todas las sumas de principal e intereses ordinarios por un monto de hasta 25.0% del saldo insoluto para los créditos Multiva de 5,004.7 millones de pesos, Banorte de 3,000.0 millones, e Interacciones de 3,656.5 millones.

Quintana Roo reportó en el 2017 un balance primario superavitario equivalente a 1.2% de los ingresos totales, mientras que en el 2016 se observó un superávit de 4.4 por ciento.

Dicho comportamiento se debió a un incremento de 7.5% en el gasto corriente, sumado a un mayor nivel de inversión pública durante el año referido.

HR Ratings espera una tendencia creciente para los ILD, así como un aumento proyectado de 2.4% en el gasto corriente. La calificadora estima para este año un balance primario superavitario correspondiente a 3.6 por ciento.

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