Guadalajara, Jal. Debido a su cercanía con un mercado de 25 millones de mexicanos que pueden acceder al destino en un tiempo máximo de ocho horas por carretera, Puerto Vallarta prevé cerrar el año con 50% de los 5 millones de turistas que llegaron en el 2019.

Tras la suspensión de actividades a escala global debido al confinamiento para evitar contagios de Covid-19, el puerto jalisciense fue el primer destino en el país en reabrir playas y un tope de 25% de la capacidad hotelera.

“Ha habido muy buena respuesta por parte de mercados regionales como Guadalajara y Bajío, así como la conectividad que hemos logrado mantener, incluso durante la pandemia”, comentó a El Economista, el director del Fideicomiso para la Promoción Turística de Puerto Vallarta, Luis Villaseñor.

“Debido a nuestra posición geográfica, tenemos muchas ventajas competitivas porque se puede llegar vía aérea, pero también vía carretera (...) Y lo más importante es que los turistas buscan playa y Pueblos Mágicos y nosotros tenemos un litoral de 110 kilómetros, es una de las bahías más grandes de las Américas”, dijo.

Además de Jalisco, los principales estados de donde proceden los turistas que visitan al destino vía carretera son Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro, San Luis Potosí, Michoacán y Zacatecas.

Luis Villaseñor destacó que, además de la playa, Puerto Vallarta tiene cerca a distintos Pueblos Mágicos serranos como San Sebastián del Oeste, Talpa y Mascota, que se pueden visitar en un día y regresar a Vallarta, que con ello ofrece una mezcla de pueblo, montaña y mar en un mismo día.

Asimismo, a partir de septiembre se reabrieron bares, discotecas y teatros, además que se amplió el tope de ocupación a 50 por ciento.

A través de la campaña Revive Puerto Vallarta, con la que buscan alcanzar al mercado natural de este destino tanto en México como en Estados Unidos y Canadá, el fideicomiso busca revivir el deseo de viajar de los turistas tras la pandemia, mostrando los atractivos del lugar.

Y es que Puerto Vallarta cuenta con atractivos como Colomitos, que es la playa más pequeña de México, además del puente más largo del mundo para racers (Jorullo Bridge) y el cuarto jardín botánico más importante de Norteamérica.

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