Puebla, Pue. De 7,300 negocios que están afiliados a la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Puebla, sólo 10% se mantendría abierto durante la declaratoria de emergencia sanitaria por el Covid-19, que será hasta el 30 de abril.

Marco Antonio Prósperi Calderón, presidente del organismo, detalló que se trata de tiendas de abarrotes, cadenas de autoservicios, farmacias, gasolinerías y todo tipo de negocio relacionado con la venta de productos de primera necesidad o que forman parte de la canasta básica.

Admitió que hay preocupación en el resto de sus afiliados porque deberán cerrar cuatro semanas sin dejar de pagar a los empleados, lo cual están dispuestos a hacer aun cuando no tengan ingresos y las autoridades de los tres niveles no ofrezcan algún tipo de estímulo fiscal para paliar la contingencia.

Indicó que 10% de negocios representaría al menos 4,000 empleos, pero será por turnos como trabajen para la atención de clientes, como parte de las medidas para contener la pandemia en Puebla.

Los negocios cerrados pagarán conforme a la ley a los trabajadores sin quitar prestación alguna, como parte del compromiso asumido, “esperando que sea durante un mes y en ese tiempo se supere la curva que refieren autoridades, donde tendría que haber más casos de contagios por coronavirus”, dijo. Prósperi Calderón criticó que el gobierno estatal no tenga un plan económico como ocurre en otras entidades de la República Mexicana, lo cual contribuya a que enfrenten la situación los pequeños y medianos empresarios, quienes generan 90% de los empleos. Puntualizó que los comercios asumieron el compromiso de mantener los precios de productos de la canasta básica.

Obras

En tanto, la Asociación de Constructores Empresarios Siglo XXI indicó que sólo 50% de 120 socios están realizando obra, pero privada, ya que la pública está casi paralizada por la falta de licitaciones, debido a que son escasos los proyectos tanto estatales como municipales.

José Alfredo Vega Herrera, presidente de la asociación, manifestó la preocupación de los socios, quienes ahora ven más difícil la situación por la contingencia sanitaria.

“Están haciendo pequeños conjuntos de casas residenciales o de oficinas, así como ampliaciones de inmuebles, pero no hay más trabajo en este momento y con la crisis sanitaria tendremos que parar, porque los trabajadores así lo han pedido a los responsables de obras”, expresó.

Mencionó que las inversiones en los proyectos privados no superan los 5 millones de pesos, sobre todo en la realización de vivienda residencial, y de 10 millones de pesos en pequeñas oficinas corporativas.

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