Puebla, Pue. Por escasez de tierra y la falta de subsidios para vivienda social, los desarrolladores locales están prefiriendo en el presente año no hacer ese tipo de oferta y mejor optar por casas de tipo medio y residencial, los cuales son más redituables para el sector, decisión que se reflejará en forma negativa sobre ajustar la meta anual, es decir, hacer sólo 14,500 en lugar de 19,000 que se proyectaban. 

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi) en la entidad, Luis Alberto Moreno Gómez Monroy, expuso que hasta el momento no se ha dado anuncio alguno por parte de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) en el tema de subsidios y sin eso, sus representados no pueden planear algún proyecto de vivienda social, que al año se venían haciendo 4,000 aproximadamente del total. 

Indicó que una casa por más económica que sea oscila entre 280,000 y 360,000 pesos y por debajo de ese precio no se pueden construir, porque el empresario estaría primero sacrificando su utilidad y a la vez incumpliendo con los polígonos de contención que marca el gobierno federal, aunado a desaprovechar las pocas tierras disponibles sobre todo en la zona metropolitana para hacer ese tipo de oferta inmobiliaria, que tampoco a través del crédito tradicional del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) alcanzaría al interesado para adquirirla sino se incrementa el monto, mismo que se pretende dar en lugar del subsidio. 

“Para nosotros como empresarios es más redituable casas arriba de los 450,000 pesos que una económica y las pocas reservas de tierras que hay en Puebla para los próximos 10 años no las podemos destinar en gran parte a una oferta que está dejando de ser negocio, por ello insistimos al gobierno local que tenga como prioridad generar más terrenos para no descuidar ese nicho de mercado que ha ido a la baja”, apuntó. 

Colocar reserva  

Insistió que hasta el primer semestre del presente año, no hay proyectos para generar oferta enfocada a los trabajos con menos salarios, por lo que sólo buscarán que se coloquen las 2,500 casas de interés social que se construyeron desde el año pasado y se terminaron en marzo pasado. 

En este tenor, dijo que sí estarían dispuestos a sacrificar parte de su utilidad con tal de que esta oferta inmobiliaria se coloque rápido, pero también esperan que el gobierno estatal ayude a través de las notarías públicas en bajar los costos de escrituración, para beneficiar a los que están por ejercer sus créditos ante la necesidad de tener un patrimonio propio, lo cual se traduzca en un ahorro de 30,000 a 40,000 pesos para el trabajador. 

Sin embargo, Moreno Gómez dejó abierta la posibilidad de que en el segundo semestre se pudieran retomar, pero ve complicado que ocurra sino incrementan los montos en créditos tradicionales. “Un cliente con su financiamiento de 280,000 pesos no puede acceder con eso a un inmueble de 370,000 pesos, para ello requiere el subsidio”. 

Sobre la meta anual, recordó que en el 2018 se hicieron 17,000 y para este año se pretendían construir 19,000; sin embargo, por la falta de subsidios sólo se harán entre 14,500 y 15,000, cifra similar a la del 2017, expuso. 

Calificó este año como complicado respecto a los últimos cinco, ya que la tardanza de las autoridades federales en determinar subsidios obliga a losempresarios a tener que tomar decisiones sobre la marcha para hacer ajustes y, con ello, afectar a los que menos ganan y tienen acceso a créditos de casas. 

Los empresarios no pueden dejar de ver el tema de negocio, al insistir que en la actualidad las oportunidades se presentan en vivienda media y de tipo residencial, que en el caso de esta última obedece a la migración de familias de otros estados que huyen de la violencia de sus lugares de origen para buscar un mejor ambiente para trabajar y que sus hijos estudien. 

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