Puebla, Pue. De las 25 obras privadas iniciadas o proyectos que se frenaron en la zona metropolitana de Puebla cuando se declaró la pandemia por Covid-19, hace más de un año, sólo cinco se retomaron, lo que afectó la generación de 1,000 empleos, informó el presidente local de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Héctor Sánchez Morales.

Explicó que en el caso de las obras iniciadas de edificios de departamentos y complejos de locales, se quedaron entre 20 y 30% de avance; mientras que las que siguen en proceso sólo generan 250 empleos directos, pero no concluirán antes de diciembre por falta de personal.

Refirió que, después del paro prolongado de cinco meses el año pasado por la pandemia, los constructores quisieron retomar los trabajos, aunque los costos de materiales aumentaron entre 30 y 40 por ciento.

Comentó que tenían en almacén materiales que sólo estaban considerados para el arranque y no alcanzarían para continuar, por lo que iban a comprar más, pero los proveedores avisaron que los precios tendrían un alza considerable por la escasez, lo que implicó frenar.

En el caso de obras detenidas, Héctor Sánchez confió que en septiembre puedan reiniciar, pero es complicado porque “la obra no cuesta lo mismo como en principio se proyectó por el alza en precios de varilla, acero, cemento y cobre”.

Los proyectos que no se arrancaron fueron ampliaciones de campus de tres universidades y de proveedores de autopartes por decisión de las propias empresas, ya que priorizaron pagos en nómina.

El sector preveía reactivarse en su totalidad, pero la tercera ola de Covid-19 dio un revés a las aspiraciones, e incluso los proyectos en stand by podrían desarrollarse hasta el 2022. “La pandemia ha paralizado a todos los sectores y el de la construcción no fue la excepción”.

Por tanto, los constructores no pueden realizar las obras sin tener personal suficiente, ya que volver a trabajar a 30% como ordenó semanas atrás la autoridad estatal por el repunte de contagios, complica avanzar.