Puebla, Pue. Las empresas Servim S.A. y Norm, ambas proveedoras de Volkswagen México, ofrecen contratar a 275 de los 440 trabajadores liquidados por la transnacional Johnson Controls, que cerró el lunes pasado por problemas económicos.

El subsecretario de Trabajo local, Carlos Ortiz Rosas, confirmó que para la fábrica de autopartes de origen estadounidense era inviable continuar con sus operaciones de distribución desde una de sus dos plantas de Puebla hacia otros puntos del país, ya que les representaba pérdidas monetarias en el proceso de logística aunado a que el volumen de producción bajo.

Afirmó que la firma cumplió al 100% con las indemnizaciones de acuerdo a lo que marca la ley, aunque hubo casos de ex empleados que no quedaron conformes con los ofrecimientos, por lo que les recomendó que se acerquen a la Procuraduría Estatal de la Defensa del Trabajo para que se analice cada asunto.

El funcionario estatal resaltó que el gobierno del estado no se ha mantenido al margen de la situación que se presentó en Johnson Controls, ya que buscó opciones en donde se pudieran colocar las personas de la planta que está en el parque industrial La Resurrección, frente al estadio Cuauhtémoc

Mediante un boletín de prensa, la Secretaría de Competitividad, Trabajo y Desarrollo Económico (Secotrade) informó que dos proveedoras en Puebla, están dispuestas a emplear a más del 60% de los indemnizados por Johnson Controls, ya que es personal capacitado en el sector autopartes y por ende será fácil su incorporación a la producción.

La empresa de logística Servimsa, dedicada al almacén de producto terminado, contratará a 75 trabajadores e Industrias NORM, del giro metalmecánico y fabricante de salpicaderas, empleará a 200 personas.

Asimismo, dijo que se buscará que otras empresas puedan abrir la oferta laboral para los demás ex empleados de la planta de autopartes.

En el boletín se resaltó que los empleos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) son 470,000 durante el mes de febrero, siendo el máximo histórico en el estado.

miguel.hernandez@eleconomista.mx