Cancún, QR. La solución elaborada por BlackRock en su propuesta no solicitada para competir por el tramo 5 del Tren Maya plantea cambios radicales en las vías carreteras que actualmente unen el corredor turístico Cancún-Tulum, el cual posee la mayor densidad de cuartos de hotel en todo país, con más de 90,000 llaves.

El proyecto detallado por Raúl Bermúdez, delegado del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en Quintana Roo, a principios de agosto en conferencia de prensa virtual ante empresarios inmobiliarios, plantea construir una vía elevada que recorra toda la mancha urbana de Playa del Carmen del lado del mar, paralela a los puentes vehiculares que actualmente recorren ese mismo tramo.

Quedó ya definido que la vía correrá por el centro de la carretera federal de cuatro carriles por casi todo el trayecto entre Cancún y Tulum, exceptuando sólo mancha urbana de Playa del Carmen, donde la vía se adentrará a la ciudad mediante un viaducto elevado paralelo a los actuales puentes vehiculares, lo que abrirá la vista al mar, para luego reincorporarse al centro de la arteria federal, lo cual obligará a la remoción de más de 3,000 árboles que actualmente se encuentran en el camellón central de esta carretera.

A su vez, esto implica la ampliación de la carretera para mantener los cuatro carriles ya existentes y abrir espacio para la doble vía que tendrá el Tren Maya sólo en éste y el tramo 4, para la movilización de trenes de carga y pasajeros al mismo tiempo.

El Fonatur ha asegurado en numerosos comunicados que si bien se removerán árboles, todos serán trasplantados en los 24 pasos de fauna que se construirán a todo lo largo del tramo 5.

Aunque se respetarán los puentes vehiculares de Playa del Carmen, ya está confirmado por el propio Raúl Bermúdez que sí se demolerán los puentes que atraviesan actualmente la cabecera municipal de Puerto Morelos, así como el puente ubicado frente al hotel Moon Palace, todos ellos construidos durante el sexenio del exgobernador Roberto Borge Angulo, hoy preso.

Durante la referida conferencia virtual, el funcionario explicó que el Tren Maya no es un proyecto de transporte, sino que tiene una visión integral de desarrollo que pretende ordenar el crecimiento urbano a futuro en cinco estados del sureste mexicano, replicando en todo su recorrido el esquema exitoso que en su momento fue Cancún como Centro Integralmente Planeado.

De hecho, anunció la creación del proyecto Cancún Logística, que será un complejo de 450 hectáreas en la parte posterior del Aeropuerto Internacional de Cancún que albergará una estación de carga ferroviaria para el almacenaje y distribución de combustible a todo el estado de Quintana Roo –incluido el aeropuerto de la ciudad–, así como una central de abastos que en los planes pretende competir con Mérida como centro distribuidor de insumos alimenticios para toda la península de Yucatán, además de pretender ser el principal abastecedor de la industria hotelera del Caribe mexicano.

Con este anuncio se confirma que en los hechos Cancún tendrá dos estaciones del Tren Maya, una de pasajeros en la zona de influencia del Aeropuerto Internacional de Cancún, así como la referida estación de carga, en la parte posterior de la terminal aérea, para la cual Raúl Bermúdez convocó a que los empresarios inmobiliarios inviertan, aprovechando las oportunidades que se abrirán con este proyecto logístico.

Toma ventaja

En declaraciones para el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social del gobierno de Quintana Roo, Alejandro Varela, director jurídico de Fonatur, aseguró que el gobierno federal está priorizando la capacidad financiera y la propuesta técnica que presentó BlackRock para el tramo 5 (Cancún-Tulum), y aseguró que no buscan favorecerla con la asignación de la obra, sino que ninguna otra empresa reúne los requisitos de la licitación.

 “Aquí es muy importante que recuerden que es una propuesta no solicitada; alguien ofrece financiar todo el proyecto y los que participen tienen que traer el financiamiento aparejado, entonces se evalúa las condiciones financieras más la propuesta técnica”, detalló.

La licitación del tramo 5, para la cual sólo BlackRock participa, incluye, además del desarrollo y adecuación de la plataforma ferroviaria para el tramo Cancún-Tulum de 121 kilómetros, adecuaciones carreteras, la rehabilitación, operación, conservación y mantenimiento de la carretera federal por un periodo de 18 años.

jesus.vazquez@eleconomista.mx