Querétaro, Qro. Conformar una empresa aeronáutica de capital mexicano surge como una propuesta para incentivar la integración de la cadena de suministro, así como para impulsar el crecimiento de esta industria en el país.

Esta iniciativa se encuentra en una fase inicial de planteamiento, que surge del Aeroclúster de Querétaro.

El presidente de Aeroclúster, Juan Carlos Corral Martín, planteó que la creación de esta firma podría consolidarse a través de un consorcio o un joint venture (asociación empresarial) en el que participen las pequeñas y medianas empresas (pymes) que actualmente tienen capacidad de proveer a la industria.

“Fomentar el tener la gran empresa mexicana que en este momento no existe; en México tenemos empresas de capital extranjero como ITP Aero, de Rolls Royce británica, Safran francesa, Bombardier canadiense, Aernnova española; es decir, hay grandes empresas aeronáuticas, pero todas son de capital extranjero”, expuso.

La propuesta, dijo, se encuentra en una etapa inicial, que recientemente fue planteada al gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, en el marco de la Hannover Messe 2018 que se llevó a cabo en Alemania.

Corral Marín explicó que en vez de crear 100 pymes, cada una con 10 empleos, se genere una gran empresa que albergue 1,000 trabajos en el sector.

El capital podría provenir tanto de un capitalista interesado en el sector como de las pymes que estén interesadas en aglutinarse para ser proveedoras del sector e, incluso, añadió, es factible la participación de los gobiernos federal y estatal.

Aunque el proyecto se encuentra como una idea inicial, el industrial consideró que es necesario comenzar a plantearla, dado que constituirla podría llevar un periodo de dos hasta 10 años.

“Estamos en una etapa muy inicial, no está en proceso (...) viendo el panorama de aquí y con base en mi experiencia que he tenido en el sector aeronáutico en España, que ha sido algo parecido, hay empresas que se ha instalado, Boeing, Airbus, pero antes de Airbus había una gran compañía española”, indicó.

Tener en México una firma aeronáutica de capital nacional implicaría que en territorio mexicano se estableciera el corporativo, lo que resultaría que las decisiones se tomarán internamente y no fuera, como actualmente ocurre con empresas de capital extranjero instaladas en el país.

La toma de decisiones en México podría estar dirigida a impulsar y crear una cadena de suministro.

La voluntad empresarial y consecutivamente la voluntad política son los principales componentes que podrían dar pie a la conformación de la propuesta.

Actualmente, pequeñas y medianas empresas del sector han mostrado interés por transitar a una empresa única.

Juan Carlos Corral indicó el caso de la compañía brasileña Embraer, que se conformó en 1969.

“En Brasil, Embarer se creó porque hubo una voluntad política del gobierno brasileño de crear la gran empresa aeronáutica en Brasil; cuando hay voluntad política, la voluntad política es aglutinar o canalizar la voluntad de un país”, declaró.

El tejido industrial, académico y de investigación que encuentra la industria en Querétaro, destacó, hacen de la entidad un polo industria aeronáutico que aporta las bases para constituir una empresa de capital mexicano.

Concentración

El mapeo de la industria aeroespacial en el país realizado por la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial en el 2015, detalla que Querétaro concentra 40% de las empresas Tier 1 de la industria aeroespacial; en segundo lugar Chihuahua con 20%, el resto está distribuido en entidades como Jalisco, la capital, Estado de México, Nuevo León y Baja California.

De las empresas Tier 2, se encuentra 25% en Querétaro y Chihuahua, 15% en Baja California, 10% en el Estado de México, el resto en Nuevo León, San Luis Potosí, Ciudad de México, Jalisco y Sonora.

Mientras que las empresas Tier 3 se agrupan 42% en Querétaro, 33% en Baja California, 8% en Ciudad de México, Jalisco y 5% en Chihuahua y Guanajuato.

Áreas de oportunidad

En las áreas de oportunidad de la industria aeronáutica mexicana destaca la necesidad de desarrollar e impulsar el fortalecimiento e integración de la cadena de proveeduría, de acuerdo con el Programa Estratégico de la Industria Aeroespacial.

El diagnóstico FODA del sector aeroespacial señala como debilidad la cadena de suministro y una baja integración de proveeduría nacional, por lo que se señala como reto, el propiciar el fortalecimiento de las capacidades de manufactura y diseño de posibles proveedores nacionales.

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